CAMBRILS (TARRAGONA), 30 (EUROPA PRESS)
El Ayuntamiento de Cambrils (Tarragona) pidió esta mañana "toda la celeridad posible" en las investigaciones sobre los supuestos tocamientos por parte de un conserje del colegio Marinada a dos niñas que asistían a actividades de verano.
El Consistorio manifestó en un comunicado leído que velará "por el cumplimiento de la ley". Asimismo, asegura que mientras se aclaran los hechos "se aportará toda la ayuda necesaria a los padres y las menores denunciantes".
Según el alcalde en funciones, Joan Mas, los hechos los conocieron ayer. Por ello, en la rueda de prensa se limitó a leer el comunicado sin aceptar preguntas "porqué aún se está recabando información", según justificó.
Respecto al abogado del denunciado, que ha sido puesto por el ayuntamiento, justificó que se hacía así "como establece el convenio laboral vigente de todos los trabajadores del ayuntamiento". Al mismo tiempo, explicó que el denunciado, Francisco P.V., de 62 años de edad, cuenta con "una dilatada trayectoria en la casa, de más de 25 años" y que "en este tiempo ha demostrado su profesionalidad y responsabilidad de acuerdo con el cargo".
El comunicado concluye afirmando que el ayuntamiento colaborará con la Justicia y estamentos policiales y que aplicará las medidas cautelares que determine en cada momento el juez instructor. En este sentido, confirmó que el conserje ha sido relevado de su puesto, de acuerdo con la orden de alejamiento impuesta por la juez de Reus.
Las diligencias continúan abiertas y la Guardia Civil investiga si podría haber más casos. En el centro, los responsables del comedor, lugar donde presuntamente habrían sucedido los hechos, se negaron a hacer declaraciones.
Otros monitores mostraron su sorpresa por esta noticia y aseguraron que el conserje denunciado es un hombre "amable" que lleva en el centro escolar desde que se inauguró, hace 25 años.
El conserje pasó ayer a disposición judicial tras ser detenido por la Guardia Civil después de que dos madres lo denunciaran por presuntos abusos sexuales a sus hijas de nueve años de edad. La juez de Reus determinó la libertad con cargos, con la obligación de presentarse cada 15 días en los juzgados y con orden de alejamiento respecto a las niñas y al centro escolar.