BARCELONA, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona ampliará el sistema de recogida neumática de basura hasta llegar a los 160.000 habitantes a finales de 2008, según anunció hoy el concejal de Servicios Urbanos y Mantenimiento, Francesc Narváez. Actualmente, la red de recogida neumática da servicio a 61.000 ciudadanos.
La recogida neumática de basuras, que empezó a funcionar en 1992 en la Vila Olímpica, consiste en la conducción de los residuos a través de una red subterránea de tuberías desde el domicilio del usuario o desde un buzón situado en la calle y hasta la central de recogida.
En esta central, que habitualmente es semisubterránea o subterránea, la basura queda almacenada en contenedores cerrados, listos para ser transportados por un camión que se encarga de trasladarlos hasta una planta de tratamiento.
Actualmente, en la capital catalana existen seis centrales de recogida neumática de basura, incluyendo la que hoy se puso en funcionamiento en el barrio del Raval, concretamente en la Illa Robadors, y que se encargó de inaugurar el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu.
Acompañado de Narváez y del edil de Ciutat Vella, Carles Martí, el alcalde hizo una demostración práctica del sistema de recogida, introduciendo una pelota en uno de los buzones de la Rambla del Raval, que después pudo volver a recuperar en el interior de la central de recogida.
La central del Raval se suma a las que ya funcionan en la Vila Olímpica, el Forum, Diagonal-Poblenou, Santa Caterina y Sagrera-Maquinista. El sistema actual, incluyendo el del Raval, integra una red de 20 kilómetros, con más de 1.000 buzones, lo que supone eliminar unos 450 contenedores en la calle.
Narváez aseguró que con la entrada en funcionamiento de las dos nuevas centrales que se ubicarán en la zona del 22@, el sistema se podrá ampliar a 99.000 ciudadanos más, lo que supondrá tener una red de recogida de 32 kilómetros y beneficiar a un global de 160.000 barceloneses a finales del próximo año.
EVITA LA PRESENCIA DE CONTENEDORES EN LA CALLE.
Las principales ventajas de este sistema es que evita los malos olores y permite ganar espacio en la vía urbana, ya que permite eliminar los contenedores de la calle, evita que los contenedores se puedan desbordar, debido a la cantidad de basura, y que es silencioso y más higiénico.
Con este sistema, el contenedor de la central, de grandes dimensiones, "se vacía una vez al día, con la ayuda de un camión", por lo que este vehículo "sólo realiza uno o dos viajes diarios", lo que "evita molestias de ruido a los vecinos, especialmente durante la noche", según Narváez.
En el caso del Raval, el sistema de recogida neumática dará servicio a 2.600 viviendas y a 283 comercios, a partir de la entrada en funcionamiento de 44 buzones --para residuos orgánicos y de rechazo--, lo que ha supuesto eliminar 20 contenedores. En esta primera fase, se prevé recoger 2,5 toneladas de residuos al día.
El servicio se ampliará con la colocación de nuevos buzones y la conexión de los buzones que funcionan con un sistema de recogida neumática móvil, como las de parte Llobregat de la Rambla del Raval. En el futuro, la infraestructura, que ha costado 3,5 millones de euros, prevé dar servicio a 20.000 hogares de Ciutat Vella.
El concejal de Ciutat Vella, Carles Martí, se felicitó por la noticia, al considerar que este sistema es una "solución óptima" que "permite resolver sin problemas la ecuación de compatibilizar usos residenciales, económicos y de ocio".
Para difundir este sistema de recogida, en la zona del Raval se enviarán cartas a los domicilios y se colgarán carteles en las porterías de los edificios. La difusión se hará en ocho idiomas: catalán, castellano, inglés, francés, alemán, urdu, árabe y bengalí.
EL RETO DE LA BARCELONETA.
Martí anunció que, actualmente, se está estudiando la posibilidad de extender este sistema de recogida en el barrio de la Barceloneta, aunque reconoció que "no es fácil" debido al nivel de capa freática, provocada por la cercanía con el mar.
Por su parte, el alcalde Hereu destacó que se trata de una tecnología "existosa" y "bien probada" que se "introducirá en los barrios en proceso de remodelación", como es el caso del barrio de la Marina-Zona Franca, donde "formará parte del catálogo de servicios".
En el caso del Raval, este sistema es "conveniente", debido "a la trama de calles estrechas que dificulta el sistema de contenedores", pero señaló que "no puede extenderse a toda la ciudad, pero sí a una buena parte de Barcelona".