BARCELONA 19 Dic. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Barcelona aprobó hoy definitivamente los presupuestos y las ordenanzas fiscales de 2009 con el apoyo del Gobierno --que forman PSC e ICV-EUiA-- además de ERC. CiU y PP votaron en contra al considerar que las cuentas no afrontan la crisis.
Los presupuestos aprobados se elevan a 2.900 millones de euros, de los que 1.028 se corresponden a inversiones --incluyendo los 282 del fondo local extraordinario aprobado por el Gobierno de Zapatero--, la cifra más alta de la historia.
La inversión directa subirá sobre un 4 por ciento. La deuda se congelará en 770 millones, cantidad que se eleva a 922 si se incluyen las empresas municipales, y las tasas crecerán un 3 por ciento.
En el debate sobre su aprobación durante el pleno municipal, el alcalde, el socialista Jordi Hereu, destacó que es un presupuesto "ambicioso" y que la ciudad "afrontará la crisis económica". El teniente de alcalde de Hacienda, Jordi William Carnes, aseguró que garantizan los recursos que necesitan los ciudadanos ante la crisis.
El líder municipal de ICV-EUiA, Ricard Gomà, afirmó que las cuentas generan "bienestar" y permiten desplegar "con fuerza" el Plan de Actuación Municipal (PAM) 2008-11. Destacó que contrastan con las de otras ciudades "gobernadas por la derecha, donde se recorta el gasto social".
El concejal de CiU Antoni Vives rechazó que sirvan para dinamizar la ciudad durante la crisis, y reiteró su apuesta por que aumente más la inversión, como hacen otros ayuntamientos "con los que se puede comparar Barcelona". En concreto, se refirió a París, que aumentará la inversión un 18 por ciento, según dijo.
Vives acusó al Gobierno municipal de aplicar "políticas conservadoras" porque el dinero "está en casa y no lo ponen en el terreno de juego", en referencia a la voluntad del bipartito de no incrementar el endeudamiento.
HIPOTECA PARA LOS CIUDADANOS
El presidente de ERC en el consistorio, Jordi Portabella, tampoco se mostró partidario de endeudarse más, ya que después "es una hipoteca que pagan los ciudadanos". Destacó que sus enmiendas aceptadas por el bipartito --el 82 por ciento de las presentadas-- permitirán fortalecer los servicios sociales, la actividad económica de la ciudad e impulsar la "identidad catalana".
La fuerza de los republicanos para modificar las cuentas fue cuestionada por el presidente del PP en el Ayuntamiento, Alberto Fernández Díaz, quien consideró que las aportaciones de ERC son de "baja intensidad" porque "no modifican ni el 1 por ciento del presupuesto".
"La implicación de ERC en el Gobierno de la ciudad es la misma que la del PSC en la financiación: un cero a la izquierda", criticó el dirigente popular.
Consideró que los presupuestos "no contemplan el escenario de crisis", y lamentó que Barcelona "continúa siendo la ciudad más cara de España". Defendió crear un fondo de contingencia de asistencia social, destinando más recursos a las guarderías y discapacitados, y consideró que la limpieza y la seguridad "están bajo mínimos".
Carnes le replicó que el fondo de contingencia social es el propio presupuesto. La demanda de los republicanos de corregir más adelante el porcentaje de aumento de la presión fiscal, para que no suba más que el IPC, quedó en suspense. Sin embargo, Carnes aseguró que los republicanos tendrán una respuesta pronto.