El escritor Carles Rebassa - EUROPA PRESS
BARCELONA, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -
El poeta mallorquín Carles Rebassa mezcla deseo y lucha de clases en la novela 'Prometeu de mil maneres' (Univers), galardonado con el Premi Sant Jordi, en el que el protagonista y la ciudad de Palma "se queman por complacer".
En una entrevista con Europa Press, Rabassa (Palma, 1977) ha afirmado que le interesa reflejar las relaciones de poder y ha dicho que reivindica mucho mostrar la lucha de clases en la literatura cuando parece que hace años que no existen y "todo funciona porque todo el mundo tiene Internet y tiene móvil".
'Prometeu de mil maneres' está protagonizada por Prometeu Dolors, un camarero de Palma que ve como su vida sufre un vuelco cuando conoce en un local al joven Carles y se convierte en una lucha por proteger su propia identidad, los amigos, el trabajo o la ciudad.
Ha explicado que esta novela ha sido un proceso de 20 años desde la primera idea y ha asegurado que se siente "identificado" con el conflicto salvaje que vive el protagonista de la obra.
Palma se convierte en un protagonista más de la novela, una ciudad que ha cambiado mucho en los últimos 20 años y que el representa como un espacio idealizado atemporal: "Era una ciudad mayoritariamente catalana; ahora es una ciudad mayoritariamente castellana y de otras lenguas. No es solo una cuestión lingüística. Cuando existe una sustitución cultural hay una sustitución de una manera de vivir".
Ha afirmado que tanto su protagonista como Palma, al igual que el mito de Prometeo, "se queman por complacer" y ser aceptados, una situación que puede ocurrir en cualquier gran ciudad de la actualidad.
Rabassa, que se define como poeta, ha afirmado que cuando inicia un proyecto no sabe si va a acabar en novela o en un poema, pero que siempre mantiene un estilo con cuidado en el estilo y la lengua, en un momento en que hablar en catalán "es un acto de militancia, de paciencia y, muchas veces, de riesgo".
DISCURSO DEL PREMIO
Tras su discurso en el Premi Sant Jordi sobre el catalán y con la crítica a la actitud política de 'virreyes y marionetas', ha defendido que cuando tienes un micrófono ante las autoridades es "hablar de las inquietudes políticas y sociales como individuo o colectivo", y ha dicho que tanto el presidente de Catalunya y Baleares no le han felicitado por el premio.
"El presidente de la Generalitat, el de la Generalitat Valenciana, el de Baleares no son presidentes, son virreyes. Son gente obediente a órdenes de Madrid. Son como gobernadores civiles" desde la óptica del catalanismo político, ha afirmado.
Ha dicho que sus palabras en la concesión fueron de perfil bajo ya que dijo que se necesitaba un marco legislativo para que el catalán pueda sobrevivir, lo que para él constata que "se dicen muy pocas cosas, poca gente dice cosas y mucha gente tiene miedo a decir determinadas cosas en determinados espacios".
PACTE PER LA LLENGUA
Sobre el Pacte Nacional per la Llengua que impulsa la Generalitat, ha dicho que es incompleto porque no incluye Baleares y la Comunidad Valenciana, y ha añadido: "Crear un gran edificio con una fachada preciosa, pero que resulta que detrás no hay nada, solo es la política de la testimonialidad".
Ha subrayado que siempre ha habido "un camino diferente" entre la intelectualidad y los gobernantes en los diferentes territorios de habla catalana sobre todo durante la dictadura, pero también antes y después.
Ha afirmado que el gobierno del PP en Baleares se presenta como un espacio de centro que se ve obligado a complacer a Vox, algo que para él es "mentira absoluta, son compañeros de cama, todos vienen de la misma tradición antidemocrática y lo que hacen es una política de exterminio del modelo de convivencia" de la mallorquinidad.