Carme Portaceli estrena en el Lliure 'La finestra tancada', una historia de parejas recluídas del mundo exterior

Europa Press Catalunya
Actualizado: viernes, 17 febrero 2006 17:31

BARCELONA 17 Feb. (EUROPA PRESS) -

La directora de escena Carme Portaceli estrenará el próximo día 23 en el Teatre Lliure de Barcelona 'La finestra tancada', un texto de Agustí Vila que muestra la historia paralela de dos parejas que se encierran en un piso negándose a incorporar cualquier elemento del exterior.

El montaje, que se podrá ver en el Espai Lliure hasta el 19 de marzo, lleva a escena a una pareja de ancianos (Imma Colomer y Josep Costa) que llevan toda la vida encerrados en un piso, han sido víctimas del acoso inmobiliario y deciden suicidarse dejando el gas abierto tras numerosos intentos fallidos, según explicó hoy Portaceli.

Colomer, por su parte, destacó que en esta obra "sugerente" en la que confluyen "muchos temas" se llevará la contraria con su marido "hasta el último momento".

Paralelamente, un hombre maduro (Albert Pérez) y su pareja, menor de edad (Mar Ulldemolins), se instalan en el mismo piso pero "utilizan su amor el uno contra el otro hasta ahogarse".

De este modo, el espectador seguirá dos historias paralelas que transcurren en un mismo piso-prisión, que la directora ha concebido "como un universo delirante y cerrado" donde el gas va adormeciendo poco a poco a las personas que viven en su interior, ya sea por elección propia o porque carecen de otra salida.

Las dos parejas, según Portaceli, tienen en común la "ventana cerrada", el hecho de "no haber dejado entrar nada del exterior" y "de no dejarse respirar el uno al otro".

Uno de los atractivos de la obra, con dosis de vodevil, son las visitas que recibe la pareja de jóvenes de una prostituta (Lluïsa Castell), un vecino (Xavier Ripoll) y un joven (David Vert), que muestran "el mundo delirante en que vivimos", cuando "ser una persona normal resulta extraordinario".

Agustí Vila, director y guionista de cine, escribió el texto "de manera involuntaria" --"tenía necesidad de escribir"-- y, aunque inicialmente pensó en crearlo para la gran pantalla, acabó apostando por el lenguaje teatral.

Este encierro "simbólico" hacia el mundo exterior que plantea la obra toma como referente 'El ángel exterminador' de Luis Buñuel, según explicó el responsable de la escenografía y la iluminación, Paco Azorín, que ha apostado por un "espacio irreal" que "debe servir para llegar más al espectador".

Azorín, que se ha apoyado en proyecciones a la hora de denunciar la especulación inmobiliaria que "padecen muchos ancianos", juega con un gran espejo en el escenario que "duplica las imágenes" y muestra la vida de dos parejas en dos momentos distintos de la vida.

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