Catalunya impulsa un plan para reducir el consumo de tabaco en las prisiones

Catalunya impulsa un plan para reducir el consumo de tabaco en las prisiones
GOVERN
Publicado 06/05/2019 17:00:16CET

   BARCELONA, 6 May. (EUROPA PRESS) -

   Las consellerias de Justicia y Salud de la Generalitat han impulsado un plan para reducir el consumo de tabaco en los centros penitenciarios catalanes --donde fuman tres de cada cuatro internos--, que se pondrá en marcha el 31 de mayo, ha informado el Govern en un comunicado.

   Los equipos sanitarios de las cárceles están recogiendo información actualmente sobre qué presos están "más motivados" para seguir un tratamiento para dejar de fumar, que serán los primeros que seguirán este nuevo plan antitabaco de las prisiones.

   Este lunes, las conselleras de Justicia, Ester Capella, y de Salud, Alba Vergés, han hecho público este plan durante una visita a la cárcel de Quatre Camins, en La Roca del Vallès (Barcelona), que también se dirige a los profesionales que trabajan en las prisiones de la Generalitat.

   Vergés ha destacado que el programa tiene la doble vertiente de reducir el consumo de tabaco y proteger a las personas no fumadoras, y que el alma de este plan antitabaco es "el derecho a la salud, que debe estar siempre presente y en todos lados".

   "Hemos de conseguir menos cigarrillos y más deportes" en las cárceles, ha expresado Ester Capella, por lo que se promoverán hábitos de vida saludable con programas de tratamiento penitenciario vinculados al ejercicio físico.

   En las cárceles catalanas, desde 2005, está prohibido fumar en comedores, salas de día, espacios de actividades en común, escuelas, talleres laborales y zonas deportivas, si bien sí está permitido en los patios y en las celdas.

ESCOGER CELDA

   Con este programa, los internos podrán escoger si duermen en una celda de fumadores o no, de forma que se reduzca el tabaquismo pasivo.

   El plan antitabaco incluirá charlas de educación sanitaria sobre consumo de tabaco en las escuelas de las prisiones, se impartirán consejos médicos y se ofrecerá la posibilidad de seguir consultas de deshabituación en un plan personalizado.

   Según el departamento de Justicia, el tabaco está "muy arraigado en la cultura penitenciaria" porque es moneda de cambio, pretexto para conversaciones y fórmula de resolución amistosa de conflictos, y actualmente fuman tres de cada cuatro presos, una tasa que es superior entre los jóvenes de entre 18 y 21 años, mientras que en el caso de las mujeres, son una de cada dos.

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