BARCELONA, 2 May. (EUROPA PRESS) -
El Centre Delàs de estudios por la paz ha criticado que el Estado aumentará en un 6,87% el gasto militar "real" este año según datos provisionales de la entidad, que ha cifrado en 20.194 millones de euros este gasto incluyendo partidas presentes en otros ministerios, frente a los 18.897 de 2017, ha explicado el coordinador de la institución, Jordi Calvo, en una rueda de prensa este miércoles.
Estos datos sobre este año en España, que la entidad ampliará las próximas semanas, incorporan partidas "escondidas", como por ejemplo créditos al I+D militar, que están incorporados en los presupuestos del Ministerio de Industria, los gastos de intervenciones en el exterior que se pagan con el fondo de contingencia, y otros que están en la Seguridad Social, como pensiones de guerra.
En el acto, activistas y representantes de entidades han llamado a la ciudadanía a secundar una campaña del Internacional Peace Bureau (IPB, Oficina Internacional por la Paz), presente en más de 30 países y coordinada desde Barcelona por el Centre Delàs, y con el objetivo concienciar a la ciudadanía y desmentir creencias como que el gasto militar aumenta la seguridad: "Las armas acaban matando".
"Nos han hecho creer que existe una seguridad militarizada que es la que tenemos que tener", y se dice que a más gasto militar, hay más seguridad, pero se ve exactamente lo contrario, ha reflexionado, ante lo que buscan que la ciudadanía pase a ser un actor y tome la iniciativa, con el fin de pedir a los gobiernos de todo el mundo que rebajen el gasto militar un 10% este año.
Según los nuevos datos que presenta este miércoles el Stockholm International Peace Research Institute (Sipri), el gasto militar mundial llegó en 2017 a los 1,74 billones de dólares, que corresponden al 2,2% del Producto Interior Bruto (PIB) global, y suponen un 1,1% más que el año anterior, después de un gasto constante entre 2012 y 2016, y de incrementos entre 1999 y 2011.
El miembro del equipo coordinador Pere Brunet ha criticado que "se gasta tanto porque la guerra es un gran negocio", con una industria militar en la que se enriquecen grandes corporaciones internacionales, bancos y negocios privados, mientras que paralelamente se degradan los conflictos armados, mueren civiles y se empeora el cambio climático.
El director de Fundipau, Jordi Armadans, ha apuntado que si bien la justificación formal del aumento militar es para que haya más seguridad, en los 20 últimos años de aumento de este gasto se han aumentado los conflictos militares y las muertes en estos y se han duplicado las personas desplazadas: "Como mínimo, se diría que no está demostrado que aumente la seguridad", y ha dicho que consideran que disminuye.
OBJECIÓN DE CONCIENCIA
El activista David Fernández ha apoyado la iniciativa y ha puesto en valor el movimiento pacifista de la ciudadanía, muy fuerte en momentos como la guerra de Irak, y ha mencionado la objeción de conciencia fiscal al gasto militar como uno de los mejores mecanismos que tiene la ciudadanía en sus manos para actuar.
El exdiputado ha criticado que el aumento de recursos militares "hipoteca gravemente la inversión social, malbarata las finanzas publicas de mala forma y desplaza las prioridades sociales" y de emergencias socioeconómicas, y ha criticado el aumento de privatización de la seguridad con empresas militares.
La directora de Lafede.cat --que ha acogido el acto--, Pepa Martínez, ha observado que mientras los gastos militares suben, "todos los gastos de cooperación, derechos humanos y paz vuelven a estar en números rojos", con un 0,22% en el Estado, ante el 0,7% que recomienda la ONU y que se había puesto como hito, y ha destacado que el 2% de gasto militar que pide la OTAN no es vinculante.