BARCELONA, 20 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Comisión de Cultura, Conocimiento, Creatividad e Innovación del Ayuntamiento de Barcelona ha rechazado este martes la propuesta realizada el 6 de enero por el teniente general Ricardo Álvarez-Espejo de establecer de forma progresiva un museo militar en el edificio del Gobierno Militar de Barcelona para evitar "dejar al margen a la ciudadanía de Catalunya de poder contemplar tan singular patrimonio"; una negativa secundada por todos los grupos municipales excepto por el PP.
Durante la comisión la concejal de ICV-EUiA, Isabel Ribas, cuyo grupo ha propuesto el rechazo, ha lamentado que los Reyes Magos trajeran "un carbón inesperado en forma de museo militar" y se ha opuesto a la exhibición armamentística que supondría el museo, a las jornadas de puertas abiertas del cuartel de El Bruc, a que atraquen buques de la Armada en el Puerto de Barcelona y a que el ejército forme parte del Salón de la Infancia.
"La ciudadanía en Barcelona ve al ejército como un elemento de dominación y represión, en lugar de ser un elemento de defensa", ha asegurado Ribas que ha incidido en que la ciudad no necesita un museo militar e instando al Ejército a que si no sabe encontrarle un uso al espacio, serán los barceloneses quienes se lo darán siendo más acorde con el nombre de la vía en el que se enclava --Portal de la Pau--.
En el mismo sentido se ha posicionado el concejal de UpB --en la que se integra ERC--, Jordi Portabella, que ha recordado que Barcelona ha sido bombardeada hasta en cinco ocasiones "con trascendencia internacional", y que ha posicionado la capital catalana como una ciudad que debe encaminarse hacia la disminución de discrepancias y a disminuir el riesgo de guerra.
También se ha sumado a la negativa el concejal del PSC, Guillem Espriu, que considera que el militar estaría fuera de lugar en el circuito museístico de la ciudad y que iría en contra el espíritu pacifista de la ciudad.
A FAVOR DEL MUSEO
La concejal del PP Àngels Esteller ha recordado que la propuesta de abrir un nuevo museo militar en Barcelona --en 2009 cerró el museo militar del Castillo de Montjuïc--, es de su formación política y se lleva a cabo porque "el Ejército es garante de la paz y parte de la historia de Barcelona", con un patrimonio muy importante y piezas de incalculable valor que deben estar al alcance de la ciudadanía.
"Me hace gracia que CiU se oponga al museo militar cuando han exaltado una guerra con el museo de El Born, que es una exaltación al odio. Es una propuesta disfrazada de pacifista que sólo quiere competir con ERC para ver quién es menos español", ha criticado.
El teniente de alcalde de Cultura, Jaume Ciurana, ha avisado que es la segunda vez que el PP le acusa de exaltar al odio "algo que es un delito tipificado", y ha advertido a Esteller que se atenga a las consecuencias si quiere repetir.
Ha considerado la propuesta de los populares de política, partidista y no patrimonial, ya que "no la hizo el ministro de Cultura, sino un militar" y, pese a que se ha sumado al rechazo a la creación del museo, ha confesado sentir curiosidad por saber cómo habrían explicado capítulos como la muerte del expresidente de la Generalitat Lluís Companys.
Además, Ciurana ha criticado que Esteller compare ese museo con los que existen en Inglaterra y Francia, y le ha interrogado sobre si sabe cuántas veces el ejercito inglés ha bombardeado Londres y el francés, París.
En respuesta a la acusación de la concejal popular sobre antiespañolismo, el republicano Jordi Portabella ha explicado que no se define nunca en negativo, ya que no pierde de vista la gravedad sobre sí mismo y su espacio: "Usted dice que yo tengo problemas con el ejercito español. Tengo todos los problemas del mundo con los ejércitos del mundo que nos han bombardeado", ha concluido.