BARCELONA, 7 Mar. (EUROPA PRESS) -
Los contratos de alquiler aumentaron en un 23,9% el año pasado en Catalunya respecto a 2020 y los precios bajaron un 1,4%, según los datos de la evolución del mercado de alquiler publicados por la Conselleria de Derechos Sociales de la Generalitat.
En un comunicado, la Conselleria ha concretado que se trata de datos obtenidos a partir de las fianzas depositadas en el Institut Catal del Sl (Incasl), según las cuales se formalizaron en 2021 un total de 167.842 contratos de alquiler, con una renta media de 724 euros al mes.
En la ciudad de Barcelona se firmaron 57.158 contratos, un 41% más que en 2020, y la renta media mensual se situó en 918,84 euros, lo que representa una disminución del 4,8% respecto a 2020.
En general, los contratos crecieron en 2021 en Catalunya también en comparación con 2019, y se situaron "en un número muy similar al de 2018".
CONSECUENCIA DE LA PANDEMIA
El secretario de Vivienda e Inclusión Social de la Conselleria, Carles Sala, ha destacado que la caída del turismo por la pandemia de coronavirus motivó que más viviendas salieran al mercado convencional, algo que "puede ser coyuntural".
Ha advertido de que el incremento de compraventas "puede ser un claro competidor al mercado de alquiler" y de las bajas rentabilidades que, según él, presenta este mercado.
Por otra parte, en una situación de pandemia, ve "difícil atribuir en qué intensidad" la bajada de precios responde a la Ley de contención de rentas en los contratos de alquiler.
"INSEGURIDAD"
En cuanto a la tácita reconducción, que se refiere al momento en que un contrato llega a su fin y ninguna de las dos partes manifiesta la voluntad de darlo por terminado, ha dicho que "la aplicación masiva de prórrogas puede tener a ver con la situación de inseguridad sobre la validez de la norma, puesta en entredicho".
Los datos también muestran que se redujeron los alquileres en franjas de renta más altas y aumentaron en las más bajas y, en cuanto a la duración media, manifiestan que hubo más estabilidad en zona tensa, con una media de tres años y nueve meses, y de tres años y cinco meses en zonas no tensas.