BARCELONA 29 Mar. (EUROPA PRESS) -
La propuesta de recuperar el uniforme en las escuelas hecha por la consellera de Enseñanza de la Generalitat, Irene Rigau, ha enervado a los partidos de la oposición, que han acusado de forma unánime al Govern de crear una "cortina de humo" para que no se hable de la escasa acción política de los primeros 100 días del Ejecutivo.
Uno tras otro, los portavoces parlamentarios de todos los grupos de la Cámara catalana han censurado que el Govern sitúe el foco de la educación en un "debate pobre", como cúal debe ser la vestimenta de los alumnos.
El presidente de los socialistas catalanes en el Parlament, Joaquim Nadal, ha recordado al Govern que el modelo educativo "tiene otras muchas cosas en juego", mientras que desde las filas de ICV-EUiA, Jordi Miralles ha acusado a CiU de querer distraer la atención sobre su voluntad de beneficiar a los centros privados.
La portavoz de ERC en el Parlament, Anna Simó, ha tachado el debate de "lectura muy antigua, rancia y paternalista sobre las desigualdades sociales", mientras que el portavoz del subgrupo parlamentario de SI, Alfons López Tena, ha acusado al Govern de perderse en discusiones banales.
El líder de C's, Albert Rivera, ha recalcado su respeto por los centros privados que hacen llevar uniforme a sus alumnos, pero ha considerado que es innecesario aplicarlo en la pública, ya que la educación catalana tiene otras muchas prioridades como el fracaso escolar.
Sólo el portavoz del PP en la Cámara, Enric Millo, ha defendido la utilidad de este tipo de medidas --que los populares llevarán en su programa para las elecciones municipales del 22 de mayo en Barcelona--, aunque ha sostenido que debe ser un aspecto vinculado a la libertad de elección de los padres.