Se cumplen 40 años de la primera expedición catalana al Everest: "Ahora es una ruta comercial"

Los alpinistas recuerdan la experiencia como una gran aventura muy exigente

La primera expedición catalana que conquistó la cima del Everest
La primera expedición catalana que conquistó la cima del Everest - CEDIDA A EUROPA PRESS
Europa Press Catalunya
Publicado: jueves, 28 agosto 2025 8:42

BARCELONA, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -

La primera expedición catalana que conquistó la cima del Everest lo logró un 28 de agosto de 1985, un hito que este jueves cumple 40 años en medio de críticas por convertirse en "una ruta comercial".

"No se ha podido evitar que el Everest se convierta en una ruta comercial, es un negocio", ha lamentado en declaraciones a Europa Press el alpinista Carles Vallès, uno de los tres catalanes que llegó hasta el punto más alto del mundo.

Así, el equipo estaba formado por 14 profesionales catalanes y cinco nepalís: una expedición mixta para poder conseguir la autorización de las autoridades de la zona para empezar la ascensión.

A su juicio, se escogió a "los deportistas más destacados del alpinismo catalán", un ámbito que hace 40 años estaba formado por varios centenares de profesionales que tenían un gran nivel.

Tras dos primeros intentos en 1982 y 1983, esta comitiva logró coronar la montaña por la arista noreste, lo que les convirtió en el primer grupo occidental en hacerlo, ya que hasta el momento solo lo habían hecho grupos chinos y japoneses.

"Si conseguimos llegar fue gracias al esfuerzo de todo el equipo", ha recordado Vallès, que ha explicado que aunque no todos subieron hasta la cima, la ayuda y los intentos del resto fueron claves para lograrlo.

Después de cuatro décadas, Vallès recuerda la travesía como una gran aventura muy exigente: "Estábamos solos en la montaña, no teníamos internet, solo teníamos la información que habíamos leído en alguna revista especializada".

FALTA DE INFORMACIÓN

De hecho, la falta de información sobre la ruta les llevó a improvisar en algunos momentos, como cuando el mal tiempo les obligó a interrumpir la bajada y a pasar la noche dentro de un agujero a un nivel de 8.600 metros sin material para dormir.

"No teníamos constancia de que nadie hubiera logrado pasar la noche en esas circunstancias", ha detallado Vallès, que ha recordado que por aquel entonces no se utilizaban bombonas de oxígeno.

"HACERSE LA FOTO"

En este sentido, ha lamentado que en la actualidad sea "relativamente fácil" subir al Everest gracias a la ayuda de empresas que ayudan a los excursionistas a cargar el material y subir con cuerdas.

Según Vallès, "la gente quiere ir hasta allí para hacerse la foto", una situación que ve compleja y sin una solución fácil aparente para el corto plazo.

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