Cunillera anima a PDeCat y ERC a negociar los PGE porque es "lo mejor" para Catalunya

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Publicado 24/09/2018 10:02:59CET

Defiende la reforma constitucional pese a la dificultad: "Si no lo intentas es imposible"

BARCELONA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

La delegada del Gobierno en Catalunya, Teresa Cunillera, ha animado al PDeCAT y a ERC a negociar con el Gobierno central la eventual aprobación de los Presupuestos Generales del Estado: "Lo mejor que le podría pasar a Catalunya es que hubiera unos Presupuestos en 2019".

"Yo les animo a que se impliquen. Siendo diputada me harté de negociar Presupuestos, y es una negociación durísima, pero, por duro que sea y pesado que se haga, uno tiene que perseverar", ha defendido en una entrevista de Europa Press.

Cunillera explica que el Gobierno cuenta con Podemos, recuerda que el PNV también se ha abierto a negociar, y concluye que ahora deben sumarse el PDeCAT y ERC si quieren "luchar contra las desigualdades y lograr un cambio de paradigma económico-político".

Argumenta que Catalunya tiene problemas con la sanidad y con los barracones escolares, entre otras cuestiones, y pide a los dos partidos independentistas que no caigan en el "recurso fácil" de culpar de todos los males al 155, sino que acepten buscar mejoras presupuestarias.

"Si después queremos hablar de sistema de financiación y hablar de muchas cosas, tendrá que ser porque hay un marco presupuestario que lo permita, ¿no?", y también reclama a la Generalitat que vaya a todos los foros multilaterales Estado-Comunidades Autónomas para defender su posición.

LAS PROMESAS DE RAJOY

Cunillera asegura que el Gobierno central será muy serio en sus propuestas y no caerá en la tónica en la que considera que cayó el entonces presidente Mariano Rajoy: "La gente está escarmentada porque ha habido muchas promesas incumplidas que ya se veía que eran irrealizables".

Igual que Sánchez necesita el apoyo del PDeCAT y ERC para sacar adelante los PGE, al Govern le valdría con el apoyo del PSC para aprobar los Presupuestos de la Generalitat, pero Cunillera considera que aún es pronto para hablar de este segundo ámbito de negociación.

Recuerda, además, que ella no puede hablar en representación del grupo del PSC en el Parlament, que lidera Miquel Iceta, pero concluye: "El partido socialista es un partido que no se ha negado nunca a hablar. Es evidente que hay cosas que te expulsan del diálogo, pero somos unos convencidos del diálogo".

Reivindica la sensibilidad que ha mostrado el Gobierno central con las infraestructuras catalanas con el nombramiento de Pere Macias, exdiputado de CiU en el Congreso: "Miren si hay margen que el Govern ha nombrado a Pere Macias coordinador de Rodalies. Miren si somos sectarios", ironiza.

EL ENCAJE CATALÁN

Sobre la reforma constitucional planteada por Sánchez, ha considerado razonable que haya generado recelos, pero es optimista en que, incluso a medio plazo, también sirva para mejorar el encaje de Catalunya en el resto de España.

"No digo que sea la semana que viene ni al principio del año siguiente, pero tenemos que buscar la manera de que Catalunya se vuelva a sentir cómoda dentro de España y de que España quiera volver a tener a Catalunya con un sentimiento de comodidad dentro de España", reflexiona.

A los que le dicen que un reforma así es difícil, les contesta que hace cuatro meses a cualquier ciudadano le hubiera parecido imposible que triunfara una moción de censura, que habría un Gobierno del PSOE con 84 diputados, que se iniciara la exhumación de Franco y que se volvería a la sanidad universal.

"Hoy estamos aquí. Intentémoslo, hagámoslo. ¿Que será difícil? Pues claro que sí, claro que será difícil. Quien diga lo contrario miente pero esto no significa que no lo tengas que intentar. Porque, si no lo intentas, entonces es imposible", concluye Cunillera.

Sobre la propuesta de la Generalitat de incluir la autodeterminación en la reforma, está convencida de que el Govern sabe que esto es imposible: "Yo lo entiendo como una propuesta de máximos", y ve posible llegar a acuerdos sin aceptar esta cuestión.