Detectan diferencias cerebrales en la conducta alimentaria de personas obesas

Actualizado 06/03/2015 11:18:04 CET
UB: Identifican Alteraciones En El Sistema De Recompensa Cerebral De Las Persona
EUROPA PRESS/UB

BARCELONA, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universitat de Barcelona (UB) y del Consorci Sanitari de Terrassa (Barcelona) han detectado "cambios sutiles" entre personas sanas y obesas en su sistema de recompensa cerebral, un mecanismo que tiene un papel clave en el refuerzo del comportamiento, ya que cuando se activa aumenta la probabilidad de repetir la conducta que inicia.

La investigación, publicada en la revista 'Neuroimage', ha aplicado técnicas de resonancia magnética para estudiar a 63 personas de 12 a 39 años, de los que un grupo tenía un índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30 --considerados obsesos--, y otro entre 18,5 y 25 --normales--, ha informado la UB este viernes en un comunicado.

Con las resonancias magnéticas, los científicos reconstruyeron las conexiones de la sustancia blanca que forma la red del sistema de recompensa, y comparó el volumen y la integridad de las conexiones entre los dos grupos de participantes.

Los resultados apuntan a que "la conectividad estructural es más pequeña" en el grupo de personas con obesidad respecto al grupo de control, tanto en el volumen de sustancia blanca como en la integridad de las fibras que forman las conexiones del sistema.

A diferencia de como se ve en las patologías cerebrales clásicas, no se trata de cambios estructurales sino que son sutiles, si bien hay diferencias en la forma en la que la ingesta resulta reforzada, lo que significa que "el sistema que regula la conducta en la alimentación es diferente", ha explicado la investigadora María Ángeles Jurado.

Estudios anteriores ya habían detectado diferencias funcionales y anatómicas en el cerebro de personas con obesidad, como un grosor cortical más delgado en las zonas implicadas en el control cognitivo, pero esta investigación analiza la estructura en red del sistema de recompensa.

Este conocimiento puede permitir avanzar en la prevención y en la aplicación de tratamientos más individualizados, puesto que de 1980 a 2014 el número de personas obesas se ha duplicado en el mundo.

"La persona que tiene una conducta de ingesta anómala no siempre es por escogerlo, sino que existe un sustrato anatómico", que se debe tener en cuenta para prevenir la obesidad, igual que otros aspectos culturales y sociales.