Actualizado 22/09/2009 23:30

Diez universidades catalanas aspiran a la distinción Campus de Excelencia Internacional

BARCELONA, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

Diez de las doce universidades catalanas optan a la distinción Campus de Excelencia Internacional --de 51 centros estatales que se han presentado-- que otorga el Ministerio de Educación, un sello que acredita la excelencia del centro a nivel europeo.

El Gobierno, en función de los proyectos presentados a la convocatoria, preseleccionará los 15 centros de excelencia españoles más destacados, que obtendrán una subvención de 200.000 euros para elaborar el proyecto de candidatura definitiva. En una segunda fase, destinará un total de 50 millones de euros para I+D+i. En total, las ayudan cuentan con un presupuesto de 53 millones en subvenciones y 150 millones en préstamos.

De las diez universidades han salido 11 proyectos porque la Universitat de Barcelona (UB) ha presentado dos --uno para el campus de Bellvitge y el otro para los centros de la Zona Universitaria--, según informaron hoy fuentes de la Conselleria de Innovación, Universidades y Empresa de la Generalitat.

Así, los centros catalanes que presentaron sus proyectos --salvo la Abat Oliba (UAO) y la Internacional (UIC)-- fueron la UB, la Autònoma (UAB), la Pompeu Fabra (UPF), la Politècnica (UPC), la Oberta de Catalunya (UOC), la de Lleida (UdL), de Girona (UdG), la Ramon Llul (URL), la Rovira i Virgili (URV) y la de Vic (UVic).

"A la marca 'Universitat de Catalunya' le tocaría quedarse con el 40%", consideró el conseller de Innovación, Universidades y Empresa de la Generalitat, Josep Huguet, quien admitió que Catalunya puede encontrarse con "sorpresas tontas".

"Sabemos que somos los mejores y no puede ser que nos toque la cuota territorial", afirmó Huguet, y lamentó que el crédito que recibirán las universidades catalanas reconocidas con este sello deberá pagarlo la Generalitat.

El conseller apuntó que se trata de un terreno "resbaladizo de invasión oculta de competencias" con dinero pactado en el Plan de Inversiones Universitarias (PIU), que subvenciona las infraestructuras de los centros.

Aunque admitió que el proyecto "está bien", criticó que el Gobierno no tiende hacia un campus en el sentido europeo del término, en donde la disgregación de universidades se unifica en un panorama de grandes campus agrupados por especialidades.

Con esto, destacó que en Catalunya estaría bien que las universidades, con su plena autonomía, se agruparan en grandes campus. Por ejemplo, debería haber el Campus de la Zona Universitaria hasta el Llobregat, el Campus del Vallès (con la UAB y UPC) y el Campus del Besòs.