MADRID 10 Mar. (EUROPA PRESS) -
El portavoz de CiU en el Congreso, Josep Antoni Duran, ha advertido de que si se suprime la publicidad en TV3, tal y como piden las cadenas privadas, sostener la cadena pública catalana, que juega un papel de "trascendente importancia" en Catalunya, costaría más dinero "a todos".
"La supresión de la publicidad en TVE nos cuesta más dinero a todos y, por tanto, la de TV3 conllevaría casi lo mismo", señala en su blog el diputado catalán tras hacerse eco de un estudio elaborado por Random por encargo de la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (UTECA) según el cual el 86,7 por ciento de los espectadores de TVE considera positiva la supresión de la publicidad de esta cadena.
En este sentido, Duran señala que, con estos datos en la mano, "es evidente que alguien puede pensar que podría pasar lo mismo en TV3 en el caso de suprimir la publicidad", pero subraya que una medida de este tipo aumentaría el coste de TV3 y apunta que además hay que tener en cuenta que "la televisión pública en Catalunya tiene otro rol" para los catalanes de "trascendente importancia como el de ser un instrumento básico para la normalización de la lengua".
"Si no hubiera TV3, y no hubiera privadas catalanas de fuerte audiencia, el catalán pasaría prácticamente desapercibido en el espacio televisivo. Obviamente, esta no sería una buena noticia", enfatiza el diputado de CiU.
Según el estudio de Random, nueve de cada diez telespectadores considera que TVE ha mejorado mucho o algo desde la supresión de la publicidad en enero de 2010. Así, el 55,4 por ciento de los encuestados cree que TVE ha mejorado mucho y un 33,9 por ciento que ha mejorado algo, mientras que un 9 por ciento considera que no ha variado y un 1,2 por ciento que ha empeorado algo, de acuerdo de los resultados de la encuesta, realizada en febrero a 1.009 personas.
Las principales ventajas de la supresión de la publicidad son poder ver los programas sin cortes (para un 48,7% de los encuestados), ver películas de principio a fin sin pausas (un 32,9%), que los programas no se alarguen y se ahorre tiempo (28,5%) y no tener que ver publicidad, que es aburrida (14,9%).
Mientras, las principales desventajas encontradas por los espectadores en el cambio están en el modelo de financiación de la cadena, ya que TVE es pública y se paga "entre todos" (23,6%), que ya no puede aprovecharse las pausas publicitarias para hacer otras cosas (7,9%) o que le interesa ver publicidad (5,1%).