BARCELONA 15 May. (EUROPA PRESS) -
Los operarios empezaron esta mañana a colocar los andamios para desmontar la parte superior del pináculo de la centenaria torre de Bellesguard del arquitecto catalán Antoni Gaudí, situada en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi de Barcelona, después de que el sábado los Bomberos de la ciudad intervinieran de urgencia al detectarse movimientos y deformaciones.
En una visita al exterior de la torre, el responsable municipal de Patrimonio, Jordi Rogent, afirmó que sería "atrevido" restaurarla desde arriba, por lo que la cruz que corona el pináculo se desmontará manualmente, ya que es una zona delicada.
Hasta que se desmonte, la parte superior del edificio, que está protegido por el Ayuntamiento y la Generalitat, se aguanta con una grúa que garantiza su estabilidad.
La parte de la casa que contiene la escalera de acceso al primer piso, y que en su parte superior tiene el pináculo, también tendrá que ser restaurada, pero estos trabajos se podrán hacer desde los andamios que la recubren.
Por el momento, las obras corren a cargo de sus propietarios, la familia Guilera, que ya había detectado patologías. Sin embargo, el sábado se constató que las grietas del pináculo habían crecido, por lo que actuaron los Bomberos y técnicos municipales.
Rogent explicó que la casa tiene una estructura con muchas ventanas que lleva "los materiales al límite", lo que está provocando que en años sufra "más fisuras de las que se pensaba", según aseguró.