BARCELONA 22 Ago. (EUROPA PRESS) -
Endesa ha puesto a prueba este verano la red subterránea de media tensión de Barcelona, en una iniciativa que forma parte de un plan piloto que consiste en estresar los cables a frecuencias nominales, y verificar así su correcto funcionamiento antes de que entren en servicio.
En un comunicado este jueves, la eléctrica ha explicado que la prueba piloto se ha llevado a cabo en una nueva línea de Sants-Montjuïc y que la previsión es que próximamente se extienda a toda la red Catalunya.
La principal novedad recae en que la línea se ha sometido a un estrés a frecuencias nominales de red, de forma que su respuesta ha sido idéntica a la que hubiese tenido si el cable hubiese estado conectado.
Con esto, además de información general sobre el estado del aislamiento del cable, se consigue "radiografiar" el interior y visualizar así anomalías incipientes que permiten definir dónde tiene o tendrá futuro.
"Son equipos capaces de encontrar defectos, situarlos en su longitud y valorar su gravedad", ha asegurado la eléctrica, que ha defendido que el test, realizado mediante un laboratorio de última generación que aporta una gran sensibilidad, ofrece resultados equiparables a los ensayos en fábricas.
PRUEBAS RUTINARIAS
Endesa ha especificado que hace años que ya somete a los cables a pruebas rutinarias de ensayo después de su tendido, a pesar de que antes de salir de fábrica ya se comprueba su estado óptimo.
En este proceso de verificación se comprueba el estado de la cubierta, la resistencia del conductor, las pantallas y la rigidez de su aislamiento después de sobretensionarlos, es decir, tras ponerlos a voltajes más altos que el suyo para valorar el comportamiento.