BARCELONA, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -
Barcelona ha aumentado en la última década en más de dos años la esperanza de vida de sus habitantes, lo que le ha permitido situarse como la cuarta ciudad del mundo en longevidad, según se desprende del estudio 'La salud en Barcelona 2007' de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB), presentado hoy.
El informe también señala que las muertes por sobredosis de drogas ilegales han disminuido en la ciudad de Barcelona en 2007, pero que se han incrementado las urgencias hospitalarias provocadas por la cocaína y ha repuntado la tasa de casos de tuberculosis.
Asimismo, refleja una disminución en las lesiones por accidentes de trabajo, así como en la mortalidad; un descenso en los muertos por colisión de tráfico; una ligera reducción de las interrupciones voluntarias de embarazo (IVE) en las adolescentes, y una mejora de la calidad del aire y el agua que se consume en Barcelona.
El segundo teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, Ricard Gomà, y la presidenta de la ASPB y delegada de Salud, Isabel Ribas, constataron que la mejora en la salud de la ciudad en las últimas dos décadas es "radical" y señalaron, a título de ejemplo, el aumento "año tras año" de la esperanza de vida.
Gomà subrayó que Barcelona se ha situado como la cuarta ciudad del mundo con mayor esperanza de vida, que se sitúa en 84,8 años en el caso de las mujeres y los 78,2 años en el de los hombres, lo que supone incrementos de 2,5 y 3,2 años en la última década.
El gerente de la ASPB, Conrad Casas, señaló que las mejoras urbanísticas, de la movilidad, estilos de vida saludables, un mayor ejercicio físico y una dieta equilibrada pueden ser algunos de los causantes de esta esperanza de vida.
Las principales causas de mortalidad de la población de 15 a 44 años fueron el suicidio en las mujeres y la sobredosis en los hombres; en edades entre 45 y 74 años, el cáncer de pulmón en hombres y el de mama en mujeres; y en mayores de 75 años, las enfermedades del aparato circulatorio.
DISMINUCIÓN DE SOBREDOSIS MORTALES
Uno de los descensos más destacados que constata el estudio de la ASPB es la disminución de las muertes por sobredosis de drogas ilegales, que han pasado de 85 en 2006 a 66 el pasado año, lo que supone una bajada del 22,3 por ciento. Estas muertes por sobredosis se dividen en 15 por el consumo de cocaína, 15 por la combinación de cocaína, opiáceos y benzodiazepinas, 10 por cocaína y opiáceos, 10 por opiáceos, 8 por opiáceos y benzodiazepinas y 8 por otras sustancias.
El estudio muestra, sin embargo, un crecimiento de las urgencias hospitalarias producidas por el consumo de cocaína, que ha alcanzado las 2.261. Esta cifra duplica el número de urgencias hospitalarias registradas en 2001, que fue de 1.155, y significa un crecimiento respecto a 2006, cuando fueron 2.121.
También aumentan las primeras visitas por cocaína en los Centros de Atención y Seguimiento (CAS), aunque por detrás del alcohol. El incremento de visitas ha pasado de 453 en 2001 a 738 en 2007, "no es negativo", según la ASPB, ya que muestra una mayor concienciación de los consumidores.
REPUNTE DE LOS CASOS DE TUBERCULOSIS
El informe de la ASPB constata un repunte en la tasa de tuberculosis, pasando de los 27,3 casos en 2006 a 31 casos por cada 100.000 habitantes el pasado año. Se detectaron 499 nuevos casos, de los que el 54 por ciento pertenecen a autóctonos y el 46 por ciento a extranjeros.
En el caso del Sida, Barcelona alcanzó en 2007 los niveles más bajos de los últimos 20 años. Se detectaron 363 nuevos diagnósticos de VIH --84 por ciento en hombres-- y 133 nuevos casos de Sida --87 por ciento en hombres--.
El número de lesionados por colisiones de tráfico ha disminuido un 2,2 por ciento en hombres y un 0,9 por ciento en mujeres. Los muertos por accidentes con motocicletas ha disminuido en 2007 --pasando de 29 a 24--, pese a que el número de lesionados continúa aumentando --de 4.065 a 4.371--.
MEJORA LA CALIDAD DEL AIRE Y EL AGUA
El estudio refleja que la calidad del aire de Barcelona es "buena", con una disminución de dióxidos de nitrógeno y partículas de diámetro 10 respecto al año anterior, y el resto de contaminantes como el plomo, el cadmio, el níquel, el arsénico o el monóxido de carbono se sitúan por debajo de los valores límite.
También la calidad del agua ha mejorado, según la ASPB, con una disminución de los valores medios de los trihalometanos en gran parte de la ciudad y sin ningún valor que incumpla el límite legislativo.