BARCELONA 28 Nov. (EUROPA PRESS) -
El CaixaForum de Barcelona se adentra en una exposición en el universo del pintor catalán Hermen Anglada-Camarasa a través de cerca de 200 obras del propio artista y de sus maestros y contemporáneos en la muestra más completa realizada sobre el pintor hasta la fecha.
Hermen Anglada-Camarasa (1871-1959) fue el pintor catalán más universal aparecido después de Marià Fortuny y antes de Joan Miró, con un mundo pictórico rico, denso, variado y brillante, imbricado en lo más vivo del arte mundial del cambio de siglo. Su pintura se caracterizó por la luz, la estética y el color.
La muestra 'El mundo de Anglada-Camarasa', que reúne un centenar de obras del pintor, pretende ir más allá de la antología y ser un espejo de sus influencias con la exhibición de piezas de maestros suyos como Tomás Moragas o Modest Urgell y de sus discípulos, su pasión por el folklore y el decorativismo y su faceta como coleccionista en el periodo final de su vida.
El comisario de la exposición, Francesc Fontbona, aseguró hoy que, por ello, la muestra tiene dos posibles lecturas: la antología de Anglada-Camarasa, con piezas desde sus inicios hasta los últimos paisajes mallorquines, y la explicación de su "entorno" artístico.
Anglada-Camarasa se formó en Barcelona y a finales del siglo XIX dio el salto a París, donde vivió años de precariedad y grandes privaciones. En la exposición, se pueden ver las primeras obras del pintor como el dibujo 'Cobert', de 1896, y el retrato de sus padres a cargo de Tomás Moragas. Francesc Fontbona explicó que la madre de Anglada-Camarasa no era muy proclive a que se dedicara a la pintura.
El pintor se instaló en París en 1898, donde tuvo al peruano Carlos Baca-Flor como introductor en los círculos artísticos. De esta época, la muestra recoge el retrato del industrial Josep Rocamora o diversos óleos que muestran la vida nocturna de París como 'Retrato de Mme.Berthe', 'La morfinómana' o 'Campos Elíseos'.
Este ámbito de la exposición se completa con un pequeño autorretrato de Anglada-Camarasa, así como los retratos que de él hicieron Pablo Picasso y Albert Belleroche. Fue una época de gran influencia del pintor catalán en Europa, sobre todo en el arte ruso.
PAISAJE MALLORQUIN.
La personalidad de Anglada-Camarasa se asocia a dos paisajes característicos, por una parte, el París nocturno de la Belle Époque, que supo captar con un arte misterioso y sutil, y los paisajes de Mallorca, lugar en el que se refugió huyendo de la Primera Guerra Mundial y que convirtió en su tierra de promisión.
El paisaje mallorquín, interpretado en clave decoratista, se convierte en el tema central de su obra, en una época que la eclosión de las vanguardias deja en fuera de juego a Anglada-Camarasa, que orienta su carrera hacia Estados Unidos.
Refugiado en Montserrat durante la Guerra Civil y exiliado en Francia tras la victoria franquista, Anglada-Camarasa regresa a Mallorca en 1948, donde sigue pintando hasta que un accidente en 1953 le obliga a dejar los pinceles.
El comisario de la exposición, Francesc Fontbona, explicó que ha intentado poner un "énfasis especial" en la relación de Anglada-Camarasa con la música, que se hace patente con 'Los enamorados de Jaca', de 1913, o el retrato de la actriz y cantante británica Gertrude Lawrence.
Desde la época de París, Anglada-Camarasa reunió objetos y obras de arte que conectan con su sensibilidad y la exposición reúne una muestra de ello a través de mantones de Manila, túnicas del siglo XIX, un traje de luces, un caballete de pintura, así como fotografías y recortes de prensa sobre el pintor.
La exposición, que se podrá ver en Barcelona desde mañana al 18 de marzo de 2007, se completan con un ciclo de conferencias sobre el pintor y un concierto con un repertorio de compositores como Albéniz, Chopin, Debussy y Granados.