Archivo - Fachada del Palacio de Justicia de Catalunya, sede del TSJC y de la Audiencia de Barcelona - DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS - Archivo
BARCELONA, 17 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Fiscalía y la acusación particular han solicitado 18 años de prisión para un hombre acusado de agredir sexualmente a su hija menor de edad entre 2014 y 2019 en el juicio que se ha celebrado este martes en la Audiencia Provincial de Barcelona.
La víctima, que ahora tiene 19 años, ha explicado que comenzó a sufrir agresiones sexuales por parte de su padre cuando tenía 7 u 8 años y que se prolongaron en el tiempo hasta que cumplió los 12.
Ha narrado que la desvestía, que entraba con ella al lavabo cuando se estaba duchando, que le tocaba y le pedía que lo tocara a él, unos abusos que fueron de menor a mayor gravedad, exigiéndole finalmente que le realizara felaciones bajo amenaza de hacerle daño: "Cállate o te mataré a ti o a tu familia", ha recordado.
La víctima ha relatado que cuando tenía 12 años decidió contárselo a una profesora durante una excursión porque "no quería volver a casa" y que lo hizo porque, aunque sentía miedo y muchísima vergüenza, no quería seguir viviendo eso.
Así lo ha confirmado la que fue su profesora, que ha señalado que durante un viaje escolar detectó que la actitud de la menor no era normal, que lloraba, que estaba apartada del resto de compañeros y que, tras preguntarle y negarse inicialmente la menor a contarle qué le pasaba, finalmente le explicó "que sufría abusos".
La testigo ha subrayado que la actitud de la niña en el colegio siempre había sido muy triste, que tenía cara de estar sufriendo, que solía estar apartada de sus compañeros y que cada vez que tenía que irse con su padre lo pasaba "fatal".
También, que la menor manifestó que su padre le tocaba con la mano y que ella fue anotando todo en una hoja para que no se le olvidara, una nota que llevó a los Mossos d'Esquadra, donde la leyó ante los agentes, que la transcribieron: "Lo ratifico todo".
La madre de la víctima ha explicado que se enteró de lo sucedido porque la llamaron del colegio para citarla a una reunión urgente y que tras preguntarle a la niña por el motivo, le acabó explicándole que su padre "le había tocado por todo el cuerpo".
La mujer, que fue quien presentó la denuncia en 2019, ha dicho que a partir de 2017 le daba miedo dejar a los niños a solas con el padre por un problema de alcohol y drogas, que tardó en separarse de él por falta de recursos, y que nunca sospechó porque hasta ese momento creía que era "el mejor padre del mundo".
El acusado ha negado que desvistiera a la menor, que le realizara tocamientos, que le pidiese que le realizase felaciones y que la amenazara y, sobre los motivos de su hija para acusarlo, ha dicho: "Me lo intento explicar desde hace 7 años y no encuentro respuesta".
El procesado ha señalado que puede que la menor estuviese enfadada con él tras la separación de su exmujer porque su actitud con él era "distante" y durante el turno de derecho a la última palabra ha reiterado que no encuentra explicación.
PERICIAL
Las psicólogas que examinaron a la víctima han dicho que no es incompatible que no quisiera verlo con que manifestara que no quería que fuese a la cárcel o con que le escribiese una postal por el día del padre tras la denuncia porque era "una figura de referencia de afecto", frente al perito propuesto por la defensa, que ha dicho que a partir de los 9 años la ambivalencia afectiva desaparece porque ya hay capacidad mental para saber que se está siendo dañado.
Las psicólogas han rechazado una motivación secundaria de la menor para acusar a su padre y han afirmado que su relato estaba libre de influencias, frente al perito propuesto por la defensa, que ha señalado que es probable que la niña se sugestionara después de que la profesora y la madre hicieran preguntas sugestivas y capciosas: "Ha recibido una influencia terrible externa".
PETICIÓN
La Fiscalía atribuye al acusado un delito continuado de agresión sexual a menor de 16 años, por lo que además de la pena de prisión solicita para él 8 años de libertad vigilada, la privación de la patria potestad y la inhabilitación para ejercer cualquier profesión con menores durante 4 años por tiempo superior a la privación de libertad.
También ha solicitado que se le imponga una orden de alejamiento de 1.000 metros con respecto a su hija durante 10 años una vez cumplida la pena de prisión y que la indemnice con 20.000 euros por los daños morales causados: "No podemos olvidar que un padre es la persona que te tiene que proteger y que te tiene que cuidar".
Por su parte, la defensa, que mantiene que el relato de la menor fue "sugestionado o contaminado", ha solicitado la absolución del acusado y ha pedido que, en caso de una eventual condena, el tribunal aprecie la atenuante de dilaciones indebidas.