Forn atribuye la "agresividad" de los 'manteros' al incremento de la presión policial

Actualizado 06/07/2015 4:11:47 CET
EUROPA PRESS

BARCELONA, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

El primer teniente de alcalde de Barcelona, Joaquim Forn, ha asegurado este viernes que el incremento de la presión policial para impedir la venta ambulante "puede provocar que algunas personas tengan actitudes más agresivas".

"Cuando aumentan las dificultades para vender, aumenta la agresividad", ha aseverado en declaraciones a los periodistas tras detallar que, desde el inicio de la temporada de verano, 60 agentes se han centrado en impedir la venta ambulante.

Preguntado por los periodistas después de que este jueves dos grupos de vendedores se encararan a pedradas a dos dispositivos de la Guardia Urbana --uno en paseo de Gràcia y otro en la calle Pelai--, ha destacado: "No podemos bajar la guardia".

Pese a que no aumentarán los efectivos destinados a este ámbito tras los incidentes, ha asegurado que combatir la venta ambulante es prioritario para el Consistorio, ya que provoca pérdidas a los comercios y porque diversas redes explotan a algunos vendedores, según él.

Preguntado por los periodistas, ha confirmado que el Ayuntamiento prevé abrir una comisaría en el barrio de la Barceloneta, pero ha rechazado detallar el calendario porque depende del Ministerio del Interior, propietario del edificio.