24 de febrero de 2020
 

La Generalitat y las universidades empiezan a estudiar qué carreras suprimir por la baja demanda

Actualizado 17/01/2007 22:14:32 CET

BARCELONA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

Representantes de la Generalitat y de las universidades públicas catalanas se reunieron hoy para debatir qué titulaciones es necesario suprimir teniendo en cuenta que algunas carreras tienen pocos alumnos y que la adaptación al sistema de Bolonia prevé reducir el número de licenciaturas.

Un total de 39 carreras --de los cerca de 350 títulos que pueden cursarse en las siete universidades públicas catalanas-- tienen menos de veinte alumnos en primer curso, según datos de 2004-2005 recogidos en el Atlas de la España Universitaria.

Los máximos responsables de la Conselleria de Universidades se reunieron hoy con los presidentes de los consejos sociales de los centros. La Conselleria reconoció que hay carreras con tan pocos alumnos que ni siquiera son sostenibles, como es el caso de algunas humanidades e ingenierías e incluso algunas de las clásicas de ciencias.

El presidente de la Asociación Catalana de Universidades Públicas, Antoni Giró, lo atribuyó entre otros factores al hecho de que haya titulaciones tan especializadas que ni tan sólo se corresponden con lo que pide el mercado de trabajo.

Giró, en declaraciones a Catalunya Ràdio, señaló que algunas titulaciones como ingeniero técnico industrial tenían "cinco o seis posibilidades", por lo que se hicieron "cinco ingenierías técnicas separadas", pero "el mercado de trabajo no está tan separado como para que no puedas hacer una misma titulación con especialidad".

Por su parte, Blanca Palmada, comisionada por Universidades e Investigación, indicó que "hay números de estudiantes por titulación por debajo de los cuales no se justifica que se imparta una titulación".

"Primero por lo que podríamos decir el coste económico que la sociedad ha de soportar y también por razones de modelo pedagógico. Un grupo de cuatro, no sólo es insostenible desde el punto de vista económico, sino también de modelo pedagógica o académico", agregó.

Teniendo en cuenta el proceso de homologación de títulos a nivel europeo, hay consenso en que este es un buen momento para hacer retoques en este sentido. Para Palmada, "en los cuatro primeros años de los futuras enseñanzas, tendríamos que continuar garantizando la formación universitaria en el territorio como un servicio de proximidad", mientras que no sucedería lo mismo a nivel de master.

La reducción de titulaciones supondría, a la práctica, que haya menos carreras pero que los alumnos se puedan especializar más. Los 60 primeros créditos serán de materias básicas, después habrá un año de libre elección y finalmente 120 créditos de especialización.