El Gobierno de Reus (Tarragona) estudia demandar al concejal de la CORI por sus acusaciones de prevaricación

Actualizado 06/06/2008 20:09:33 CET

REUS (TARRAGONA), 6 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno municipal de Reus (Tarragona) estudia denunciar al concejal de la CORI, Ariel Santamaría, que ayer acusó al concejal de Urbanismo, Jordi Bergadà (ERC), de favorecer a la edil republicana Empar Pont por dejar sin ordenar la parcela donde ella vive en el Plan General Urbanístico que se tiene que aprobar.

El alcalde de Reus, Lluís Miquel Pérez (PSC), manifestó que el Ayuntamiento "no puede quedar impasible y no puede tolerar que queden impunes" estas acusaciones sin fundamento, y explicó que la ordenación urbanística de la zona a la que se refería el concejal de la CORI se aprobó por unanimidad en el año 1988, "cuando los concejales señalados aún no estaban en el Ayuntamiento".

Por lo tanto, "difícilmente puede haber prevaricación", manifestó Pérez, quién añadió que el ámbito al que se refería Santamaría está calificado desde entonces "sin que haya habido ninguna modificación en estos años".

El alcalde reusense dijo que Santamaría "ha traspasado el límite", y recordó que anteriormente ya había realizado insinuaciones similares de participación en negocios ilegales por parte de concejales de Reus sin aportar pruebas, pero finalmente se retractaba.

"Pero en esta ocasión ha ido muy lejos, porque una cosa es frivolizar la política con propuestas poco constructivas, como la de utilizar solares vacíos para plantar determinadas sustancias ilegales, y otra bien distinta es acusar de prevaricación sin ningún tipo de fundamento jurídico", reseñó Pérez.

Por esta razón, el equipo de Gobierno ha solicitado un informe a la Secretaría General de la corporación para que determine si estas acusaciones también han vulnerado la imagen de la institución y, en caso afirmativo, presentar querella contra este hecho. Por su parte, los concejales afectados también estudian emprender acciones legales contra el concejal.

Según Pérez, las palabras de Santamaría son acusaciones "totalmente premeditadas", realizadas "con la intención de dañar de forma irreparable la imagen de los dos concejales".