Publicado 16/03/2021 11:46CET

La Guardia Urbana comprará material, vestuario y equipos de protección por 600.000 euros

Archivo - Guardia Urbana de Barcelona (ARCHIVO)
Archivo - Guardia Urbana de Barcelona (ARCHIVO) - GUARDIA URBANA - Archivo

BARCELONA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Barcelona ha sacado a licitación contratos para comprar chalecos antibalas, munición, cascos modulares y vestuario de paisano para renovar el material de todos los agentes y para los que entrarán nuevos, con un coste de casi 600.000 euros.

Según los contratos que ha podido consultar Europa Press, el contrato de munición y de los chalecos antibalas tienen un presupuesto conjunto de unos 300.000 euros, mientras que los contratos de los cascos modulares y el vestuario de paisano suman 285.000.

CHALECOS ANTIBALAS, MUNICIÓN Y CASCOS

El contrato de los chalecos antibalas es el más elevado, donde se prevé comprar 458 chalecos con sus fundas de protección balística por 230.129,90 euros, y antes de repartir los chalecos a los agentes, tendrán que superar pruebas técnicas para comprobar que resisten a los impactos de bala, a las cuchilladas y apuñalamientos con arma puntiaguda.

El contrato de la munición, valorado en 67.881 euros, prevé dotar a la Guardia Urbana de cartuchos de 9mm, y el suministro de cascos modulares para las unidades motorizadas de la Guardia Urbana, valorado en 200.376 euros, pretende comprar 460 cascos de fibra de vidrio con tres pantallas --principal, interior y para protegerse del sol--, y el 15% de los cascos serán negros y sin distintivo para las unidades que realizan trabajos de paisano.

ROPA DE PAISANO

El contrato de ropa de paisano, valorado en 85.500 euros, utiliza un sistema de vales para que los agentes puedan cambiar por ropa "de temporada" en diferentes puntos de venta de la empresa adjudicataria.

Su objetivo es que los miembros de la Guardia Urbana de Barcelona "dispongan del equipamiento adecuado para el cumplimiento de todas sus funciones", y según los pliegues del contrato, la empresa tendrá que tener como mínimo tres tiendas en Barcelona que ofrezcan diferentes tipos de vestuario --estilo informal, de vestir y deportivo-- de diez marcas diferentes como mínimo.