5 de junio de 2020
 
Actualizado 07/02/2020 21:04:41 +00:00 CET

Hallan un santuario paleolítico con más de 100 grabados en L'Espluga de Francolí (Tarragona)

Pintura rupestre del primer santuario paleolítico hallado en Catalunya, integrado por más de un centenar de grabados de hace unos 15.000 años.
Pintura rupestre del primer santuario paleolítico hallado en Catalunya, integrado por más de un centenar de grabados de hace unos 15.000 años. - AYUNTAMIENTO DE L'ESPLUGA DE FRANCOLÍ

TARRAGONA, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

El director del proyecto de investigación sobre la Cova de la Font Major en L'Espluga de Francolí (Tarragona), Josep Maria Vergès, halló a finales de octubre del año pasado el primer santuario paleolítico de Cataluña, integrado por más de un centenar de grabados de hace unos 15.000 años.

El hallazgo se ha presentado este viernes en una rueda de prensa en la que han participado la consellera de Cultura de la Generalitat, Mariàngela Vilallonga; el alcalde del municipio, Josep M. Vidal; el director del Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social (Iphes), Robert Sala, y el mismo Vergès, ha informado el Ayuntamiento en un comunicado.

El conjunto consta de símbolos abstractos y representaciones figurativas de animal y se ha documentado con tecnología 3D para permitir su estudio científico con las técnicas más avanzadas, asegurar su preservación y generar materiales para su divulgación en el nuevo discurso museográfico.

La mayoría de las representaciones se pueden atribuir, por su estilo, al Paleolítico Superior, concretamente al periodo magdaleniense, aunque algunas pueden ser más antiguas y otras relacionarse con el neolítico y etapas más recientes.

"EXCEPCIONAL"

Se trata de un descubrimiento "excepcional" porque todos los conjuntos de arte rupestre catalanes de estas características conocidos hasta ahora eran de época postpaleolítica, unos miles de años más recientes.

Los grabados se crearon sobre una capa de limos arenosos blandos en una zona de difícil acceso y de reducidas dimensiones, y la escasa consistencia del soporte hace que se puedan dañar o, incluso, borrar, con el mínimo contacto.

De hecho, varias figuras se encuentran dañadas y otras han desaparecido debido al tránsito de los visitantes que, desconocedores de su existencia, tocaban las paredes, por lo que no se pueden visitar.

Se ha constituido un equipo formado por técnicos especializados de la Conselleria de Cultura de la Generalitat e investigadores de el Iphes, con el apoyo del Ayuntamiento de L'Espluga de Francolí, encargado de documentar este santuario mediante tecnología 3D.