El ictus copa el 80% de casos del Hospital de Día de Neurorrehabilitación de Vall d'Hebron

El ictus copa el 80% de los casos del Hospital de Día de Neurorrehabilitación del Vall d'Hebron
EUROPA PRESS
Publicado 29/04/2019 13:34:39CET

El centro trabaja en mejorar la implicación de las familias, que son "parte del tratamiento"

BARCELONA, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ictus protagoniza el 80% de los casos atendidos en el Hospital de Día de Neurorrehabilitación del Vall d'Hebron de Barcelona, que cumple diez años desde su creación y prevé reforzar la participación de los familias, "parte del tratamiento de los pacientes", para mejorar la autonomía, disminuir la carga del familiar y el estrés del cuidador, ha explicado este lunes la jefa del Servicio de Rehabilitación, Judith Sánchez.

En rueda de prensa, la jefa clínica de la Unidad de Neurorrehabilitación, Susana Rodríguez, ha explicado que es el único centro de día de estas características en el sistema público catalán, y en esta década ha atendido a 450 pacientes, el 80% con accidente cerebrovascular y el 20% restante con traumatismo cranoencefálico, tumores o enfermedades neurodegenerativas, con una media de edad alrededor de los 50 años, y el 80% son hombres.

El Vall d'Hebron atiende cada año a 1.400 pacientes con ictus: "Las altas son cada vez más precoces", y en casos de personas jóvenes que pueden hacer rehabilitación, el hospital de día trabaja en la transición hacia la autonomía desde que reciben el alta y vuelven al hogar, ya que al volver a casa empiezan a ver sus dificultades y el hospital de día les ayuda a trabajarlas, con una media de seis semanas de atención.

Unas 200 personas han asistido este lunes a un acto de conmemoración del décimo aniversario del centro de día de Neurorrehabilitación, que cuenta con un equipo multidisciplinario integrado por médicos, enfermeras, auxiliares en enfermería, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, logopedas, trabajadores sociales y neuropsicólogos, que "trabajan de forma integrada y coordinada para lograr los objetivos ", según Sánchez.

El servicio da una atención transversal a los pacientes, con entre 10 y 12 plazas --unos 45 al año--, y en coordinación con la Unidad de Neurorrehabilitación --que nació hace 55 años--, que atiende a los pacientes desde que están en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y hasta que vuelven al hogar.

"LOS GRANDES OLVIDADOS"

"No tenemos que olvidar que, después de un daño cerebral sobrevenido, sufre toda la unidad familiar toda esta situación. A veces son los grandes olvidados" y afrontan una carga muy importante para hacerse cargo del paciente y asumir nuevos roles, ya que la vida de relación se ve afectada para todo el núcleo al empezar a vivir una forma diferente, ha explicado Rodríguez.

Ha destacado que la familia "es parte del tratamiento, del equipo multidisciplinar", ya que es clave para implementar en el domicilio lo que los terapeutas enseñan al paciente, y para que todos trabajen en la misma dirección, con el fin de lograr la máxima autonomía y la normalización del día a día.

"Tenemos que mejorar esto, y una de las ideas es intentar detectar cuáles son las áreas que tenemos que mejorar", para lo que el próximo mes iniciarán grupos focales y reuniones con familiares de pacientes en diferentes fases de daño cerebral, y una vez detecten las necesidades harán un grupo con familias, uno con pacientes y uno con profesionales.

Estos grupos propondrán medidas "para que la familia sea parte del proceso, disminuir la carga del familiar y el estrés del cuidador", y entre éstas habrá un proyecto de familiar experto que ayude a otras familias que pasan por el mismo problema, en la línea de experiencias europeas de pacientes expertos.

EXPERIENCIAS DE PACIENTES

Pere, que sufrió un ictus, ha explicado que su recuperación habría sido "imposible" sin el apoyo de la familia, ya que después de un accidente cerebrovascular es complicado hacer cosas cotidianas, y ha señalado que se ha propuesto este verano poder estar con sus nietos en la playa, y aunque no pueda nada, acompañarlos al agua.

Una paciente del hospital, Gloria, ha explicado que sufrió un ictus en 2015, a los 42 años, cuando hacía diez días que había dado a luz a su hija, y que la operaron y le quedó hemiplejia --parálisis en un lado del cuerpo--: "Era diestra, y tuve que volver a aprender a hacer todo", y después de estar seis meses siendo absolutamente dependiente, la rehabilitación le permitió volver a andar.

"La rehabilitación neurológica es muy pesada, porque tienes que pensar cada movimiento, no sale automático. Tienes que enseñar al cerebro otra vez", y ha explicado que tras recibir el alta después de la operación, estuvo cuatro meses en el hospital de día y otros tres o cuatro en rehabilitación ambulatoria, y también tuvo que recibir terapia psicológico ante el choque emocional.

Actualmente, realiza rehabilitación con fisioterapeutas privados y va a la piscina, ante la importancia de no dejar de moverse para mantener la capacidad, y ha lamentado la falta de ayuda pública en este sentido, así como la importancia de tener el apoyo de la familia, que en su caso le sirvió también como motivación para recuperar la autonomía y hacerse cargo de dos hijos pequeños.

"Como me pasaba el día en Google buscando qué me ocurriría y no lo encontraba, he empezado a escribir un blog hace un año para explicar a la gente que hay luz, hay una salida, y con mucho trabajo e ímpetu puedo lograr cosas que antes no sabía si podría hacer", aunque también ha remarcado el trabajo psicológico que supone asumir que no se recuperará la misma vida anterior, y ha recomendado el 'mindfulness'.

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