El Irta descubre una nueva población de nácar en el Delta de l'Ebre

El Irta descubre una nueva población de nácar en el Delta de l'Ebre
IRTA
Publicado 03/04/2019 17:11:15CET

TARRAGONA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

Investigadores del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (Irta) han descubierto una nueva población de nácar en la Badia del Fangar, en el Delta de l'Ebre, formada por varios centenares de individuos sanos agrupados en densidades altas de hasta 44 individuos por 100 metros cuadrados, según ha informado este miércoles el instituto en un comunicado.

Se trata de una especie que se encuentra en peligro de extinción en las costas del Mediterráneo occidental a causa de la presencia del protozoo parásito llamado 'Haplosporidium pinnae' que, junto con otra microbacteria, tiene una tasa de mortalidad de hasta el 100% y ha afectado de manera generalizada las costas de Andalucía, de la Región de Murcia, de la Comunidad Valenciana, de las Islas Baleares y de Catalunya, aunque países como Turquía, Túnez, Francia y Grecia ya empiezan a notar los efectos.

El pasado verano se detectó la presencia del parásito en la parte externa de la Badia dels Alfacs del delta, considerada hasta el momento una de las mayores poblaciones del Mediterráneo que contaba con más de 90.000 individuos, pero aún no hay rastro de la enfermedad en la Badia del Fangar que, en conjunto con la del mar Menor (Alicante) conforman dos poblaciones "completamente libres" de microorganismos, según el Irta.

Especie endémica del Mediterráneo, el nácar está considerado uno de los bivalvos más grandes del mundo, que puede superar el metro de longitud y que se dedica a filtrar el agua mejorando su calidad, y su concha alberga una gran diversidad de invertebrados y algas, por lo que se desconoce los efectos que tendría su desaparición.

Para su recuperación, el Ministerio de Agricultura confeccionó un plan de rescate basado en la cría en cautivación de 215 individuos de la especie y valorado en 495.000 euros, que pretende determinar las condiciones favorables para su estabulación y evitar la aparición de brotes infecciosos, ya que el nácar ha demostrado ser también "vulnerable" a la especie bacteriana 'Vibrio mediterranei'.

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