Publicado 15/03/2021 10:00CET

Jorge Herralde: los sellos independientes están "condenados a la excelencia"

El editor y fundador de Anagrama Jorge Herralde
El editor y fundador de Anagrama Jorge Herralde - DAVID ZORRAKINO - EUROPA PRESS

Un libro repasa 30 años de la historia de Anagrama a través de su correspondencia

BARCELONA, 15 Mar. (EUROPA PRESS) -

El libro 'Los papeles de Herralde' se sumerge en la realidad diaria de la editorial Anagrama a través de la correspondencia de su fundador, Jorge Herralde, y su relación con autores, agentes literarios, editores y medios de comunicación entre la fundación a finales de los años 60 y el año 2000, en un mundo en el que, según el editor, los sellos independientes están "condenados a la excelencia".

Una relación con los autores que, tanto él como el editor del libro, el ensayista y catedrático de Lengua Española Jordi Gracia, han definido en una entrevista con Europa Press, como política de autor y lealtad: "Es un rasgo característico" de Anagrama, ha asegurado Herralde.

El editor ha explicado que otros sellos también la tienen, pero que en el caso de Anagrama se ha cuidado "durante décadas", un hecho que hace que cuando un autor abandona el sello supone un mayor golpe, ha admitido --en el libro aparece un emotivo telegrama a Tom Wolfe cuando decide publicar un libro en otra editorial--.

Gracia ha ido más allá señalando que esa lealtad se puede extrapolar a los lectores, ya que considera que no existe una lealtad tan alta del lector como con Anagrama al considerar que es un sello que genera confianza: "Es una lealtad desengañada", ha apostillado.

Jordi Gracia ha explicado que para componer este retrato del "día a día" de Anagrama que, a su juicio complementa los libros de memorias de Herralde, ha contado con una selección de unas 4.000 cartas del ingente volumen del archivo, las mejores para trazar el relato en un formato original, y en las que se puede leer desde peticiones de derechos, felicitaciones a autores, disputas con agentes literarios y valoraciones de artículos periodísticos.

Gracia ha dicho que es un libro "para lectores curiosos, no para estudiosos" con el que acerca el oficio de la edición a través del que considera el mejor editor literario de la democracia, y ha considerado que autores como Sergio Pitol, Ricardo Piglia o Jaime Baily merecerían epistolarios propios, animando a realizar un libro con las cartas de los autores que ha recibido Herralde.

El archivo documental de Herralde ha sido motivo en los últimos años de noticia por su futura ubicación, apareciendo interés de la Biblioteca Nacional o la Biblioteca de Catalunya, pero el fundador de Anagrama ha dicho que no hay novedad al respecto.

DE LOS INICIOS DIFÍCILES AL DESPEGUE

Como repasa el libro, los inicios de Anagrama a finales de la década de los 60 fueron complicados ante la dificultad de encontrar ensayos para traducir al castellano, cuyos derechos tenían otros sellos, y la acción de la censura, que Herralde recuerda como unos tiempos de "una gran ilusión, que se tornan en decepción", para luego volver a ilusionar.

Herralde ha remarcado que la primera década estuvo cimentada en ensayos, muy políticos, aunque también contó con colección literaria, y que con la llegada de la Transición, en la que vivió un "profundo desencanto" por la lentitud de los cambios, se dejó de leer libros políticos.

Es en ese momento, en los años 80, en el que surgen dos colecciones emblemáticas del sello --Panorama de Narrativas y Narrativas Hispánicas--, que acogieron desde sus inicios libros de escritores como Rafael Chirbes, Enrique Vila-Matas, Javier Marías --con quien vivió un agrio episodio--, Patricia Highsmith, Martin Amis, Kazuo Ishiguro o Ian McEwan.

Herralde ha rememorado que en un inicio el 'dream team' británico no era muy conocido en España pero que tenían "mucho talento" y posteriormente se asentaron, un hecho que Gracia ha comparado a lo que ocurrió posteriormente en los años 2000 con la hornada de autores franceses.

Es a partir de esos años en los que Anagrama se asienta constituyendo un catálogo que, según Gracia, muestra "la lealtad al juicio de la política de autor" de Herralde, y del que ha subrayado la colección de periodismo con nombres como Ryszard Kapuscinski o Günter Wallraff.

Preguntado por si ve paralelismos con las pequeñas editoriales surgidas en los últimos años, Herralde ha dicho que los sellos independientes están "condenados a la excelencia" buscando buenos autores y poco conocidos debido a los limitados recursos, mientras que los grandes grupos lo están a vender.

Gracia ha enfatizado que los pequeños editores independientes actuales están realizando un "papel comparable" al que hicieron en su momento sellos como Anagrama, Tusquets o Kairós.

EDICIÓN POSPANDEMIA

Sobre el futuro de la edición postpandemia, Herralde ha dicho que todo augurio es complicado, pero que la pandemia ha tenido el "resultado curioso" de que el mundo editorial lo ha llevado bien y se han despertado unas ganas feroces de leer.

'Los papeles de Herralde' (Anagrama) finaliza su tránsito en el año 2000, periodo a partir del cual el correo electrónico tuvo mayor peso y del que su clasificación se está realizando en la actualidad, por lo que tampoco refleja la venta progresiva del sello a Feltrinelli, de la que Herralde ha recordado que tuvo ofertas "españolas y francesas" pero que optó por la italiana.