Actualizado 12/06/2007 22:38 CET

El juez decreta libertad con cargos para el padre acusado de maltratar a su hija de seis meses en Salou (Tarragona)

TARRAGONA, 12 Jun. (EUROPA PRESS) -

El juez de Instrucción número 4 de Tarragona, en funciones de guardia, decretó hoy libertad con cargos por un presunto delito de lesiones en el ámbito familiar para Richard R.B., el padre de Salou acusado de maltratar a su hija de seis meses que desde ayer por la mañana permanece ingresada en el Hospital de Sant Joan de Déu de Barcelona con una hemorragia intracraneal.

El abogado de Richard R.B. señaló a su salida del juzgado las "contradicciones" entre los hechos y lo que su defendido ha declarado, y se remitió a la investigación que dirige la juez de Instrucción número 3 de Tarragona, encargada del caso, porque en estos momentos "no hay nada claro".

Los Mossos d'Esquadra detuvieron anoche en el hospital al padre de la niña, que ya había sido ingresada con sólo cinco meses en el Hospital Joan XXIII de Tarragona con una fractura de fémur cuya causa los padres no supieron explicar.

El arresto se produjo a instancias de la Dirección General de Atención a la Infancia y la Adolescencia (DGAIA) de la Generalitat, que ante la segunda sospecha de maltrato de este fin de semana instó a actuar a la Policía catalana.

Los agentes interrogaron durante buena parte de la tarde a los padres de la pequeña, y a última hora decidieron detener a Richard R.B., que esta tarde pasó a disposición del Juzgado de Instrucción número 4 de Tarragona, en funciones de guardia.

Por otra parte, la juez de Instrucción número 3 de Tarragona, que lleva el caso porque había iniciado una investigación a raíz del primer ingreso de la pequeña, decidió hoy retirar al matrimonio la guardia y custodia de las dos hijas, la que está ingresada y otra menor, de cuatro años y de quien no consta que haya sufrido malos tratos.

El auto considera que la "reiteración" de la lesión sufrida por el bebé, "el corto espacio de tiempo transcurrido desde el primer ingreso", a finales de abril, y la gravedad de la lesión "justifican cumplidamente la necesidad" de privar a los padres de la guardia y custodia de sus dos hijas.

LA MADRE DENUNCIÓ LA DESAPARICIÓN.

El padre estaba citado a declarar hoy como imputado ante la juez instructora por la denuncia que el pasado domingo presentó la madre de la pequeña, Ainadys M.T., cuando al regresar a casa de madrugada descubrió que su hija menor y su pareja habían desaparecido. En el apartamento sólo estaba su hija mayor, de cuatro años.

La mujer denunció la desaparición ante la Guardia Civil que, tras investigar el caso, consiguió averiguar que el padre había llevado a la niña al Centro de Atención Primaria (CAP) de Salou, donde la derivaron al Hospital Joan XXIII, que, a su vez, la trasladó al Hospital Sant Joan de Deú de Barcelona por los riesgos neurológicos. La niña permanece desde entonces en la UCI, donde evoluciona favorablemente y no se teme por su vida, según fuentes hospitalarias.

La DGAIA, por su parte, aseguró hoy que no intervino antes en el caso porque la juez instructora no les proporcionó todos los datos. La Generalitat alega que tras el primer ingreso de la menor el pasado 24 de abril con una factura de fémur, solicitaron al juzgado el informe del forense y de todas las actuaciones que estaban realizando.

La juez se lo denegó un mes después, el 25 de mayo, por lo que la Conselleria volvió a solicitarlo el 31 de mayo. Pese a todo, la DGAIA abrió un expediente sobre el caso a principios de dicho mes, aunque según un portavoz de la Conselleria de Acción Social, carecía de información "esencial" por la falta de colaboración del juzgado.