Archivo - Fachada del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), a 7 de agosto de 2024, en Barcelona, Catalunya (España) - David Zorrakino - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -
El juicio con jurado popular a la opositora a mossa acusada de matar a su novio de una puñalada en el pecho en Ripollet (Barcelona) en 2023 comenzará este miércoles en la Audiencia de Barcelona.
La Fiscalía pide para ella 34 años de prisión por los delitos de asesinato con alevosía, maltrato habitual, lesiones y amenazas, y que indemnice a la familia del fallecido con 520.000 euros.
Según el escrito de acusación del ministerio público, consultado por Europa Press, la procesada y el fallecido iniciaron una relación sentimental en 2021 y, en el transcurso de la misma, la acusada desarrolló sobre él una conducta de "dominación y humillación" y lo sometió a situaciones vejatorias.
La Fiscalía sostiene que llegó a amenazarlo con contratar a un sicario para matar al hijo de él --que en el momento de los hechos tenía 9 años--, con el objetivo de que obedeciese todas sus órdenes y que, ante el temor de que lo hiciese, él cumplía con lo que ella le exigía.
Además del control y humillación, que derivó en un "progresivo y grave deterioro" de su salud y de las relaciones que mantenía con su familia y allegados, la acusada lo agredió al menos en una ocasión, según la Fiscalía, que señala que el 18 de febrero de 2023, poco antes del crimen, lo golpeó en el oído izquierdo, causándole una lesión por la que precisó tratamiento quirúrgico.
Menos de 2 meses después, el 7 de abril, le asestó una puñalada en el pecho en el domicilio que ambos compartían en Ripollet que le causó la muerte.
NO PUDO DEFENDERSE
La Fiscalía sostiene que el fallecido no pudo defenderse del ataque de su pareja, que fue sorpresivo y se produjo cuando él estaba desprevenido y en un entorno que consideraba seguro, como era su propio domicilio.
En el juicio, que durará hasta el 7 de julio, declararán familiares y amigos del fallecido --entre ellos su exmujer y madre de su hijo--, que conocían su relación con la procesada, dado que algunos de ellos sabían que ella le había proferido amenazas.
También lo hará un vecino de la pareja, que observó el cambio físico que él sufrió en fechas previas a su muerte; una amiga de la acusada, que fue testigo de las amenazas de la procesada a su pareja, y el psicólogo que lo asistió meses antes de producirse el crimen.
También efectivos del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) y que los Mossos d'Esquadra, que la detuvieron 3 meses después de los hechos tras descartar la hipótesis del suicidio.
Asimismo, se reproducirán grabaciones de las cámaras de seguridad del inmueble, la llamada que la acusada realizó al 112 y contenido extraído de los teléfonos móviles.