Liberado un hombre retenido en un local de Lliçà d'Amunt (Barcelona) bajo la promesa de un contrato

Su jefe presuntamente le propinaba golpes y le profería insultos y amenazas

Archivo - Imagen de recurso de un agente de Policía Nacional
Archivo - Imagen de recurso de un agente de Policía Nacional - CNP - Archivo
Europa Press Catalunya
Publicado: viernes, 2 enero 2026 14:57

BARCELONA, 2 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Policía Nacional liberó el 16 de diciembre a un hombre que permanecía retenido de manera ilegal en un establecimiento de comida rápida de Lliçà d'Amunt (Barcelona) bajo la promesa de un contrato laboral y detuvo al dueño del local, ha informado el cuerpo policial en un comunicado este viernes.

El detenido tenía al trabajador en situación irregular y no le pagaba un salario por las más de 13 horas que trabajaba diariamente, compensándolo únicamente con comida --que consistía en restos de la sobrante del establecimiento--, y con un sitio en el que alojarse.

La víctima explicó a los agentes que dormía en la parte posterior del establecimiento y que su jefe cerraba el local con llave por fuera por la noche, de forma que no podía salir.

Los agentes corroboraron su testimonio al descubrir que en la parte trasera del local había una estancia habilitada como dormitorio, con colchones, ropa y enseres personales, con evidentes indicios de que se encontraba habitada, pese a estar en malas condiciones de higiene y salubridad.

Además, también explicó que su jefe "le metía miedo", diciéndole que no saliese del local porque podría ser detenido por la policía y tener dificultades para regularizar su situación administrativa, de forma que la víctima, por el temor que le generaban estas amenazas y su dependencia económica, vio su libertad ambulatoria limitada al citado establecimiento.

SIN CONTRATO

La víctima no tenía contrato de trabajo ni estaba dada de alta en la Seguridad Social, y explicó que su jefe le había solicitado 10.000 euros a cambio de realizarle un contrato.

Además, contó que llevaba 10 meses en España, 8 de los cuales trabajando en el citado establecimiento bajo la promesa de que le iban a hacer un contrato de trabajo, y explicó que su jefe le propinaba golpes y le profería insultos y amenazas, que le dijo "que aguantase, que no se iba a morir de frío" cuando le pidió ropa de invierno y que no le iban a atacar las ratas cuando se quejó de la falta de salubridad.

El trabajador reconoció a los agentes que se encontraba en una situación de vulnerabilidad económica y personal y que las condiciones en las que vivía y trabajaba eran ilegales, pero que necesitaba el trabajo para poder subsistir en España, ya que de esta manera disponía al menos de alimentación y de un lugar en el que vivir.

Los hechos podrían ser constitutivos de un delito de detención ilegal, al mantener al perjudicado en una situación de sometimiento y ausencia de libertad real; la víctima ya ha sido puesta a disposición de los servicios sociales.

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