BARCELONA 26 Nov. (EUROPA PRESS) -
El fiscal jefe de Catalunya, José María Mena, consideró hoy "muy positivamente compatibles" la propia Fiscalía con el proyecto del tripartito de crear una Oficina Antifraude, la cual "debe ser independiente y parecerlo", y, además, combatir los casos de "impunidad" municipal que pueda haber en Catalunya "antes o después".
En una entrevista de la Cadena SER-Ràdio Barcelona recogida por Europa Press, Mena afirmó que Catalunya, "como es una nación, o es un país, aquí hay de todo". Aun así, dijo "muy alto y muy claro" que "no es cierto que en Catalunya haya un nivel de incorrección en las administraciones públicas superior al de resto de España o Europa".
El fiscal jefe catalán, que dejará su cargo el viernes 1 de diciembre, afirmó que la Oficina Antifraude sería "muy compatible" con el trabajo de la Fiscalía: "En términos futbolísticos, unos tienen que jugar en el centro del campo y los otros, rematar; a la Fiscalía le corresponde el remate", mientras que a la oficina le toca "un trabajo previo, grande, intensísimo, de control de la corrección y pureza de la administración".
Mena explicó que en la primera legislatura del tripartito, cuando parecía que ya se iba a aprobar la Oficina, él mismo ya tenía "casi" totalmente redactado un protocolo "con quien parecía en aquella época que pudiera haber sido nombrado director de esa oficina".
Consideró necesario que se acabe haciendo un protocolo de ese tipo y "en virtud del cual se establecieran los niveles jurídicos, técnicos y prácticos de colaboración entre la Fiscalía y esa oficina", con lo que la oficina "centraría" y la Fiscalía "estaría rematando goles", es decir, que la Oficina pase a la Fiscalía toda irregularidad que descubra si "además de ser irregular, tenga características de infracción penal".
El fiscal jefe insistió en que la futura oficina "debe ser independiente y parecerlo", aunque la manera de garantizarlo es cosa "de los legisladores del Parlament". Y avisó de que se deberá afrontar "el choque entre las exigencias de investigación de este tipo de institución --en este caso administrativa-- y la declaración constitucional de la autonomía municipal".
Según él, el ciudadano sabe tras la 'Operación Malaya' que "una cosa es la autonomía municipal y otra muy distinta son los riesgos de la impunidad municipal. Ahí hay que atacar", ya que debe haber "un filtro administrativo previo con plenas competencias compatible y complementario con la fiscalía y con el actual ordenamiento penal y administrativo".
AGRESIONES A PROFESORES Y MÉDICOS.
José María Mena también habló de su reciente instrucción interna a los fiscales del Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) para que persigan como atentado a la autoridad los casos de agresiones a profesionales de la enseñanza y la sanidad públicas relacionadas con el ejercicio de su labor.
Para defender su criterio, interpretó que ambas profesiones "pueden incluirse en el concepto de funcionario público que incluye el Código Penal cuando alude a agresiones contra el funcionariado público".
GRANDES CASOS DE SU CARRERA.
Al hacer balance de su carrera, aprovechó para decir que se encuentra en perfectas condiciones, por lo que le queda "muy cuesta arriba" retirarse, y comentó algunos casos y personajes importantes de todos estos años. Fue parco sobre los grandes casos, excepto en uno.
Sobre el ex juez Luis Pascual Estevill y el ex abogado Joan Piqué Vidal y el juicio al que se les sometió, Mena dijo que "son dos gánsters que han hecho lo que han hecho los gánsters toda la vida; y gracias que no tenían metralleta".
Acerca del caso 'Grand Tibidabo' y la implicación a Javier de la Rosa recordó simplemente que "fue un trabajo muy abundante" que "no permitía conciliar vida laboral y familiar".
Mena aseguró que "sí" volvería a actuar como lo hizo ante el 'caso Banca Catalana', que afectó al entonces presidente de la Generalitat, Jordi Pujol. Al preguntársele por cómo recuerda esa época --años 80--, se limitó a añadir que la recuerda "como una época de juventud, con los bonitos recuerdos que tiene uno de su juventud".
En cuanto al propio Pujol, le consideró "de una extraordinaria categoría humana" e "intelectual" y de "gran astucia, que ha hecho que haya flotado políticamente durante muchísimo tiempo", y le ve "extraordinariamente relevante en la Historia de Catalunya".
PROGRESISMO Y JUSTICIA.
Del ex presidente del Gobierno Felipe González dijo que "ha tenido muchas actuaciones muy positivas en la Historia de España", y que "en muchas ocasiones ha tenido actitudes incluso progresistas", de manera que "sobre todo debe ser recordado y celebrado por eso".
Para evocar al ex fiscal Anticorrupción Carles Jiménez Villarejo habló de un "amigo entrañable, infatigable", con quien "es bueno contar para cualquier cosa", y añadió que "su nivel de inteligencia y de generosidad es absolutamente infrecuente".
Finalmente, admitió que "no hay justicia justa; es un horizonte casi utópico". "Vivimos en una sociedad injusta --lo sabe todo el mundo--, con grandes desequilibrios", y ni la justicia ni ningún otro sector "reequilibra plenamente" esta situación.
Ante ello, afirmó que "el trabajo progresista, de izquierda, consiste precisamente en empujar para que la sociedad sea lo menos injusta posible de una manera diaria. Y hacer mucho esfuerzo, y con una cierta vehemencia de juventud, sin esperar que esto se arregle dentro de cien años; porque no se arreglará".