El Museu de Montserrat aflora la relación íntima de Maria Girona y Ràfols como un "equilibrio posible"

Exposición de Maria Girona y Albert Ràfols Casamada en Montserrat
EUROPA PRESS
Publicado 09/11/2018 14:53:00CET

Profundiza en su vínculo personal y artístico y reivindica a la pintora

MONISTROL DE MONTSERRAT (BARCELONA), 9 Nov. (EUROPA PRESS) -

El Museu de Montserrat ha sacado a la luz aspectos inéditos de la relación personal y artística de la pareja Maria Girona y Albert Ràfols Casamada en una exposición que muestra el "equilibrio posible" de ambos artistas, que sitúa al mismo nivel sin dejar a la sombra a la pintora.

Lo ha explicado Bernat Puigdollers, comisario de la muestra, que abrirá puertas este sábado y que se podrá visitar hasta el 5 de mayo, y que muestra un centenar de pinturas que reafirman la tesis de su intercambio cultural y evolución artística, que en el caso de Ràfols derivó hacia la abstracción, mientras que Girona se mantuvo en la figuración.

Algunos han visto de forma negativa que la trayectoria de Girona no tomara los caminos de la abstracción, si bien el comisario ha defendido que, lejos de infravalorarla, reafirma la "personalidad" de la artista de negarse a tomar este rumbo que imperó en la segunda mitad del siglo XX.

La exposición quiere ser una reivindicación de la figura de la pintora Maria Girona, considerada clave en la renovación del arte de postguerra, y que fue más vendida que Ràfols en los años 40 y 50, pero que luego perdió presencia pública, pese a seguir pintando en los límites de la figuración.

"CONTEXTO DIFÍCIL Y POCO ESTIMULANTE"

Tanto Girona como Ràfols Casamada se formaron durante los primeros años 40 y se enfrentaron a un "contexto difícil y poco estimulante" del primer franquismo, contra el que lucharon junto con otros artistas de su generación para dinamizarlo y construir un ambiente cultural moderno y más libre.

La exposición profundiza en algunas de las iniciativas más relevantes de su trayectoria artística, como la fundación del grupo 'Els Vuit', sin olvidar hechos vitales comunes como el viaje de estudios a París en 1950, becado por el Instituto Francés o sus veranos en Calceit y Cadaqués.

INICIOS ARTÍSTICOS

El recorrido profundiza en sus inicios artísticos y una vida en común dedicada al arte, hasta ahora inexplorados y presenta una mayoría de obras inéditas, fruto de una investigación de más de dos años que se plasma en el catálogo de la muestra.

La joya de la corona es la sala de afinidades y divergencias en que el comisario contrapone obras de Girona y de Ràfols que comparten elementos formales, pese a contar con lenguajes pictóricos muy distintos, como sucede en la plasmación de un edificio, una puesta de sol o un paisaje marítimo.

OBRAS "ÍNTIMAMENTE UNIDAS"

Pese a que aparentemente son opuestas y divergentes, están "íntimamente unidas", como resalta el comisario, que teje una exposición que contrapone el mundo íntimo y el mundo público de ambos artistas, que ha considerado exponentes contenidos de la modernidad, por su talento tímido e introvertido.

La muestra hace parada en nueve ámbitos artísticos, que arrancan con los antecedentes artísticos de ambos artistas, que procedían de familias bienestantes y cercanas al ámbito artístico: el abuelo de Ràfols era fotógrafo y el padre era pintor, mientras que Girona era hija de arquitecto y sobrina de pintor.

La Fundación Ràfols Casamada Marina Girona, la Fundación Bassat, la Biblioteca Museu Víctor Balaguer de Vilanova i la Geltrú, la Fundación Escola Eina, el Espai Subirachs, el Espai Guinovart de Agramunt, la Galería Joan Prats y la Galería Roger Viñuela han prestado obras, además de algunos particulares.