BARCELONA, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -
Serveis Funeraris de Barcelona - Grupo Mémora abrirá a finales de enero de 2018 el nuevo tanatorio de Sancho de Ávila, un nuevo edificio "adaptado a las necesidades del siglo XXI y a las demandas que hacen las familias barcelonesas", con salas de vela más amplias, terrazas y mucha luz, y un servicio más diversificado y moderno del que permitía el antiguo tanatorio, el primero en inaugurarse en España en 1968.
La directora general de Serveis Funeraris de Barcelona - Grupo Mémora, Silvia Ramis, ha explicado en una atención a los medios este martes que las nuevas instalaciones ocuparán una superficie de 12.000 metros cuadrados en la misma manzana, y se ha realizado una inversión de 14,5 millones de euros --12,7 dedicados a las obras--.
Las instalaciones abrirán una nueva plaza en el barrio, como parte de la transformación urbanística acordada por el Ayuntamiento en la zona, y estarán formadas por dos edificios conectados por un pasadizo en la primera planta: uno acogerá el tanatorio, con tres oratorios, 20 salas de vela para las familias, terrazas y floristería, y otro servicios como una cafetería, un restaurante y oficinas de atención.
Prevén terminar las obras a finales de enero, cuando abrirán las nuevas instalaciones y su funcionamiento se solapará unas semanas con el del antiguo edificio, sin que afecte la transición a la atención a los usuarios.
En 2018, el antiguo tanatorio se derribará y en sus espacio se construirá un instituto y una residencia universitaria, en un terreno propiedad de Serveis Funeraris --en más del 40%--, Adif --más del 30%-- y el consistorio --13%--.
El nuevo tanatorio sumará un oratorio más y más espacio en las salas, y algunas duplicarán e incluso triplicarán espacio; los familiares dispondrán de una tarjeta para abrir y cerrar la sala cuando lo dispongan, y delante de las salas contarán con terrazas --dos de ellas privadas-- y espacios con sofás.
PASADIZO NOBLE
Como novedad, han creado un pasadizo noble detrás de la sala para que el núcleo familiar "pueda hacer una despedida acogedora, privada y cercana del ser querido" antes de la ceremonia, dando respuesta a una demanda creciente entre los barceloneses.
En la planta baja estarán situados los oratorios: el más pequeño tendrá un aforo para 140 personas y los otros dos serán más grandes y tendrán la posibilidad de unirse y acoger medio millar de personas, levantando unos paneles que los insonorizan cuando están divididos; los tres contarán con luz solar y cristales laminados para que no se observe el interior desde fuera.
La primera planta contará con 14 salas de vela y la segunda con seis, más singulares, y tres de ellas con gran aforo --con hasta 100 metros--; cada sala contará con un pequeño recibidor, un baño, un área con cafetera y nevera y un espacio social con sillones, así como un televisor para proyectar imágenes y música.
Separado por un patio interior con luz natural e iluminación nocturna, estará la sala del túmulo, y dos de ellas --una en cada planta-- contarán con un túmulo castellano, que sitúa el ataúd en una habitación contigua con una pared de cristal, en lugar de una urna acristalada como en el túmulo catalán, más demandado en Barcelona.
Las instalaciones --que se dividen en los 10.500 metros cuadrados que ocupa el tanatorio, los 1.400 del edificio del restaurante, cafetería y despachos y los 1.900 de la plaza-- contarán con dos plantas subterráneas: en la inferior estará situado un aparcamiento y en la superior servicios técnicos funerarios.
Las obras se iniciaron en el primer trimestre de 2016, cuando se trabajó en los cimientos, ya que por debajo de la plaza pasa el tren, y el edificio se ha construido cumpliendo con estándares de eficiencia energética, consumo e impacto medioambiental en el espacio que anteriormente ocupaba una fábrica de ataúdes que se desplazó a Montjuïc.
MÁS INCINERACIONES
Recientemente, Serveis Funeraris de Barcelona también ha remodelado los tanatorios de Les Corts, Sant Gervasi y Collserola, con una inversión de unos 1,7 millones de euros.
En 2016 se realizaron en Barcelona y su área metropolitana más de 16.000 servicios funerarios, entre los que se incrementa cada año el número de incineraciones, que ya suponen el 50% de los servicios; también han aumentado las ceremonias laicas, situándose en el 18% del total, con una tendencia al alza de personalización.