El presidente del Parlament, Josep Rull - EUROPA PRESS
BARCELONA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -
La Mesa del Parlament ha acordado este lunes conceder la Medalla de Honor en la categoría de oro a la Federació d'Ateneus de Catalunya y a la doctora en informática y experta en Inteligencia Artificial (IA), Karina Gibert.
Lo ha anunciado en rueda de prensa el presidente del Parlament, Josep Rull, que también ha informado que concederán dos medallas a título póstumo a los activistas sociales Josep Gassó y Enric Morist.
La entrega de las medallas se hará el miércoles 29 de octubre en un acto institucional en la Cámara catalana.
DIVULGACIÓN DE LA CULTURA
Con la concesión de estas medallas, Rull ha explicado que quieren reconocer el trabajo de la Federació d'Ateneus de Catalunya durante cuatro décadas "de fomento y divulgación de la cultura y de potenciación de estas instituciones centenarias".
A su juicio, los ateneos han ayudado a extender la cultura y la lengua en Catalunya, a difundir valores sociales y democráticos y han ejercido "de elemento estructurador del país", contribuyendo así al equilibrio territorial y a la cohesión.
TECNOLOGÍA ÉTICA Y RESPONSABLE
Sobre Karina Gibert, Rull ha querido subrayar su aportación "en la gobernanza de la inteligencia artificial y porque es un referente en concienciación para un desarrollo y un uso ético y responsable" de esta tecnología y con una visión de mujer, ha incidido.
A título póstumo, han querido distinguir a Josep Gassó, que fue presidente de Fundesplai, por su capacidad de forjar "un movimiento de educación en el ámbito del ocio para niños y jóvenes excepcional y hacerlo crecer en toda Catalunya".
Sobre Enric Morist, que fue presidente de la Taula del Tercer Sector Social y coordinador de Creu Roja de Catalunya, Rull ha destacado su compromiso "con los mejores valores de la integración, por su lucha contra la pobreza, la exclusión y las desigualdades y por su defensa de los derechos humanos, la dignidad y las oportunidades para todos".
DESDE EL AÑO 2000
El Parlament entrega la Medalla de Honor desde el año 2000 a personalidades o instituciones que, a su juicio, merecen un reconocimiento excepcional: el primero en recibirla entonces fue el sacerdote y Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, y el año pasado se concedió al Monestir de Montserrat por su milenario.
Este año, además, se ha desvinculado la concesión de las medallas de la Diada de Catalunya con el objetivo de darle "excepcionalidad", ha explicado el presidente del Parlament.