El proyecto Creta prueba en Barcelona un sistema que reduce la congestión y las emisiones del tráfico

Lo impulsan MasOrange, Abertis, Cellnex, Indra, Opus RSE, Vinces y Alpha Syltec Ingeniería

Una imagen de la prueba en Barcelona
Una imagen de la prueba en Barcelona - CONSORCIO CRETA
Europa Press Catalunya
Actualizado: lunes, 16 junio 2025 12:31

BARCELONA, 16 Jun. (EUROPA PRESS) -

Un proyecto del consorcio de empresas Creta está probando en Barcelona "un nuevo sistema global de monitorización y gestión inteligente del tráfico" que reduce la congestión y las emisiones en carreteras y autovías con 3 tecnologías disruptivas.

'Control de la Movilidad y Reducción de las Emisiones del Tráfico' (Creta) es un consorcio de MasOrange, Abertis, Cellnex, Indra, Opus RSE, Vinces y Alpha Syltec Ingeniería, informa este lunes en un comunicado conjunto con el Gobierno y los fondos Next Generation.

El proyecto tiene una subvención de 2,7 millones de euros financiada por NextGenerationUE dentro del Proyecto Uico-5G Sectorial del Ministerio para la Transformación Digital.

DIRECTIVA EUROPEA

La prueba coincide con la reciente publicación del borrador de una directiva europea que obliga a los países a usar la tecnología de medición remota de emisiones usada en este piloto, y que Opus RSE ha instalado en la C-32, de la red de carreteras de la Generalitat de Catalunya: esta regulación europea obligará a medir desde 2026 al menos el 30% de la flota circulante anualmente en cada país.

Con Creta, las administraciones "contarán con herramientas para diseñar políticas públicas" de transporte por carretera y movilidad más precisas y basadas en datos.

El consorcio usa la tecnología 5G SA de MasOrange, medición remota de emisiones, comunicaciones vehiculares C-V2X y analítica avanzada: esta gestión dinámica de la movilidad según las emisiones reales de cada vehículo optimiza el flujo del tráfico e "incentiva el uso de vehículos menos contaminantes".

PRUEBAS EN BARCELONA, MADRID E IRÚN

Las pruebas se están haciendo en 3 áreas estratégicas, empezando por Barcelona, donde se aborda la movilidad interurbana y una tarificación variable en el acceso a la ciudad de los vehículos según sus emisiones individuales reales.

En Madrid se prueba la gestión de la movilidad urbana y zonas de bajas emisiones: es un sistema global de monitorización, análisis y gestión inteligente de la movilidad urbana para el control de accesos a las ZBEs según el trayecto del vehículo, su clasificación, el número de ocupantes y las emisiones reales.

Y en Irún se prueba el control transfronterizo y pago por contaminación: se testa cómo discriminar los vehículos pesados según sus emisiones reales y activar alertas en tiempo real si se detectan vehículos sospechosos de manipulación.

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