Archivo - Probetas en una foto de archivo de Europa Press. - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
BARCELONA, 19 Nov. (EUROPA PRESS) -
Un estudio con participación del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universitat Autònoma de Barcelona (Icta-UAB) ha mostrado que, en el sector de la publicación científica, los intereses comerciales anteponen el beneficio económico al progreso del conocimiento y "a la integridad académica".
El trabajo, publicado en el repositorio arXiv, advierte de un "drenaje de fondos" del sistema científico, informa la UAB en un comunicado de este miércoles.
En concreto, advierten del dinero que se desvía de la investigación; el tiempo que los investigadores dedican a publicar y revisar artículos de forma no remunerada; pérdida de confianza por fraudes, retractaciones y prácticas cuesitonables, y concentración del control académico en manos de las compañías privadas.
Alertan de que las empresas controlan las métricas como el factor de impacto de las revistas y las bases de datos como Scopus, definen qué investigación se considera excelente y "marginan modelos comunitarios o regionales".
Este sistema "perjudica a la ciencia" porque fomenta la proliferación de artículos centrada en el sistema del prestigio, lo que sobrecarga el sistema de publicación, y desalienta la reflexión interdisciplinaria lenta y cuidadosa.
"RECOMUNALIZAR LA PUBLICACIÓN CIENTÍFICA"
Los autores llaman a "recomunalizar la publicación científica" promoviendo sistemas comunitarios y no comerciales, con liderazgo activo de universidades, gobiernos y agencias de financiación.
En este modelo, los costes se financian mediante sociedades científicas y sus financiadores, y los beneficios "vuelven a la investigación", al igual que los datos que genera.
El investigador del Icta-UAB y coautor del estudio, Dan Brockington, ha afirmado que "para reformar el sistema, es necesario que los investigadores dejen de trabajar con editoriales comerciales".
"Cuando te enfrentas a organizaciones grandes y poderosas, necesitas aliados igual de grandes y poderosos. Los tenemos: financiadores, agencias gubernamentales, fundaciones y universidades que, de manera conjunta, podrían decidir dónde van los fondos para la publicación, así como qué incentivos motivan a los investigadores", ha añadido.