BARCELONA 22 Jun. (EUROPA PRESS) -
El pueblo francés en el que el artista catalán Josep Grau-Garriga vivía desde 1992, Sain Mathurin sur Loire, ha inaugurado este viernes su última obra, 'La Porte de la Paix', que se ha colocado en la iglesia de la localidad.
En 2007, el municipio encargó al artista de Sant Cugat del Vallès (Barcelona) unas vidrieras para su iglesia, pero a resultas de la oposición de la Administración de Monumentos Históricos francesa el proyecto evolucionó hacia esta 'Puerta de la Paz' que da la bienvenida a los feligreses.
Según la concibió el artista la puerta debe contemplarse desde abajo hacia arriba, como en la más pura tradición de las pinturas religiosas, por eso se alza sobre las listas de muertos del municipio caídos en los campos de honor.
Más arriba, los personajes contemporáneos y bíblicos nacen de la arcilla y finalmente, por encima, se sitúa un collage de tejidos, ropas, telas y fibras que exhibe todo el arte del tapiz de Grau-Garriga, fallecido recientemente.
Han participado en la inauguración la alcaldesa de Sant Cugat, Mercè Conesa; el concejal de Cultura del citado consistorio Xavier Escura, la miembro del Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (CoNCA), Pilar Parcerisas, y el galerista Josep Canals.