BARCELONA 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
La familia de viticultores Roqueta Origen se ha marcado como objetivo volver a sus orígenes, y por ello se ha lanzado a elaborar vino en una cuba de piedra seca ubicada en la viña de Mas Arboset, única en el mundo por contar con esta tina en su interior.
Este proyecto se enmarca en la línea de investigación Paisatges 1883, que quiere recuperar técnicas de vinificación y variedades ancestrales de la DO Pla de Bages para darlas a conocer al mundo, ha informado Roqueta Origen en un comunicado este viernes.
Mas Arboset está plantada con cepas de más de 70 años y cuenta con más de una decena de variedades autóctonas, como el 'sumoll', 'punxó fort', 'garnatxot', 'cua de moltó', 'malvasía de Manresa', 'mandó', 'pansera' y 'picapoll'.
La tina, forrada de baldosas barnizadas donde fermenta el mosto, es un icono de la arquitectura y viticultura ancestral de la zona, ya que actualmente existen más de 100 conjuntos repartidos por la denominación, pero ninguno con estas características.
La historia de Roqueta Origen se remonta a 1199, fecha de la masía familiar ubicada en Avinyó (Barcelona) donde los antepasados de la familia Roqueta empezaron a trabajar la viña.
El grupo bodeguero familiar está integrado por cuatro bodegas: Abadal (Do Pla de Bages), Lafou Celler (Do Terra Alta), Crin Roja (Vino de la Tierra de Castilla) y Ramon Roqueta (Do Catalunya), la marca más exportada de las cuatro --50 países-- y la que tiene más recorrido.
18,2 MILLONES DE FACTURACIÓN
Roqueta Origen prevé crecer este 2015 un 4% y facturar 18,2 millones de euros, frente a los 17,5 millones del año pasado, con el foco puesto en la entrada de países emergentes como Filipinas, Malasia e India, además de Canadá, según explicó en una entrevista de Europa Press el director general de Roqueta Origen, Ramon Roqueta.
La bodega, que cuenta con 120 hectáreas propias y una plantilla de 70 personas, exporta sus vinos a países como Holanda, Suiza, Alemania, Estados Unidos, México, Brasil, Japón, Corea del Sur y China.