Actualizado 30/09/2009 15:55 CET

Sólo el 30% de las pacientes optan por reconstruir la mama tras un cáncer, según experto

BARCELONA, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

Sólo el 30 por ciento de las pacientes españolas optan por una reconstrucción mamaria tras un cáncer de pecho, y un 10 por ciento se benefician de una reconstrucción mamaria inmediata en la misma operación para extirpar el pecho, según explicó hoy el cirujano plástico de la clínica Teknon Jose María Palacin.

De los 16.000 casos anuales de cáncer de mama que se diagnostican en España, un 20 por ciento de las mujeres opta por la reconstrucción diferida o tardía.

Palacin remarcó que esta cifra contrasta con la de EE.UU. donde el 80 por ciento de las pacientes que sufre una extirpación se somete a una cirugía de reconstrucción inmediata, siguiendo esta tendencia otros paíes europeos como Gran Bretaña y Francia.

Palacin resaltó que la reconstrucción inmediata reduce el sufrimiento de las pacientes, tratándose de una "cirugía menos agresiva que logra unos resultados estéticos muy satisfactorios". Consiste en la implantación de una prótesis especial de silicona o la colocación de tejidos propios de la paciente, o su combinación.

De esta forma, se reducen las intervenciones y se acorta el tiempo de recuperación y finalización del tratamiento. La prótesis se coloca inmediatamente después del tumor, pero a los tres meses o a los seis se procede a una segunda operación, ambulatoria y con anestesia local para la reconstrucción del pezón y la aerola.

Según el médico, el principal beneficio de la reconstrucción mamaria inmediata es psicológico, porque "el no perder la mama ayuda en gran medida a las pacientes a luchar contra la enfermedad y al mismo tiempo se mitigan los cuadros de ansiedad y las alteraciones del estado de ánimo propias de las pacientes".

A su juicio, la escasa práctica de esta intervención radica en la "desinformación y poca atención que prestan en general las mujeres". "Cuando están sanas desoyen este tipo de mensajes y cuando les toca en primera persona, el 'shock' es tan grande que no están en condiciones para decidir por sí mismas cuál es la alternativa más beneficiosa", añadió.