Trànsit instala cámaras de vigilancia para detectar a infractores en vías urbanas y a los que inutilizan radares

Europa Press Catalunya
Actualizado: martes, 20 junio 2006 16:40

BARCELONA 20 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Servei Català de Trànsit (SCT) instalará próximamente cámaras de videovigilancia en núcleos urbanos para detectar infracciones y en cabinas de radares fijos para identificar a las personas que cometen actos vandálicos contra los aparatos.

Con esta nueva política, Trànsit pretende disminuir la siniestralidad en las vías urbanas, que suponen alrededor del 80% del total de accidentes, y las 66 acciones vandálicas contra radares en las carreteras.

El primer sistema es pionero en Europa y se ha llevado a cabo como prueba piloto en la localidad de Sallent (Barcelona). El sistema tecnológico, desarrollado por el SCT, consiste en dos cámaras de video, conectadas a un ordenador que puede detectar infracciones como saltarse un semáforo o un Stop, hacer giros prohibidos o no hacer caso de las líneas continuas.

Una de las cámaras detecta la infracción, mientras que la otra capta la matrícula del vehículo para tramitar la posterior denuncia. Este sistema sustituye la presencia de un policía local las 24 horas del día, pero después un agente tiene que validar las imágenes para tramitar la correspondiente sanción.

El director del SCT, Rafael Olmos, recordó que en 2005 murieron en las calles catalanas 149 personas, alrededor de la tercera parte del total de muertos en todo el país. Por ello, se está intentando convencer a los ayuntamientos para que aprueben los convenios con el SCT para elaborar los planes locales de seguridad vial. Desde que se firmaron los primeros convenios se han adherido diez municipios y en el próximo mes lo harán otros 21.

Una de las medidas que podrían incluir estos planes son el sistema de cámaras testado en un cruce de Sallent. Desde hace casi un año se ha desarrollado el sistema, denominado Control de Infracciones Dinámicas (CID) y en el último mes se ha hecho la prueba piloto sin imponer multas.

Las cámaras se han instalado en la travesía de la carretera B-430 en el núcleo urbano de Cabrianes, que pertenece a Sallent, cuando la carretera se convierte en la calle Sant Ramon. En un mes se han detectado una media de 80 infracciones diarias, concretamente saltarse el semáforo en rojo.

A partir de la semana que viene se instalará un cartel para avisar a los conductores del nuevo sistema de detección de infracciones y empezará a funcionar oficialmente. Todo el mecanismo cuesta unos 12.000 euros, pero el precio podría bajar si hay más empresas que lo fabrican y otros municipios que deciden implantarlo.

El SCT ayudará tecnológicamente, pero cada ayuntamiento tendrá que hacerse responsable de la instalación y su mantenimiento. Sin embargo, el nuevo sistema es mucho más barato que los radares, que cuestan unos 60.000 euros.

El nuevo sistema también es útil en vías urbanas, pero de momento Trànsit no piensa en instalarlo.

SISTEMA ANTIVÁNDALOS.

Por otra parte, la Conselleria de Interior también quiere reducir o acabar con los actos vandálicos contra las cabinas de radares fijos. Los 58 radares instalados sufrieron, entre el año pasado y este, 66 sabotajes como cristales rotos o pintados o incendios, lo que supuso un gasto de 40.000 euros.

Aunque Trànsit tiene todos los radares asegurados e incluso algunos de recambio, quiere facilitar a los Mossos d'Esquadra la identificación y detención de los vándalos, ya que hasta ahora sólo se ha podido atrapar a dos de ellos.

Gracias a una cámara situada dentro de la cabina o fuera de ella, se podrá grabar a los que intenten inutilizar los cinemómetros. Hasta el momento se han instalado en 40 cabinas, pero a partir de ahora los nuevos radares ya incluirán este nuevo sistema.

Cuando termine la formación de los operadores de control de tráfico y de los mossos, el nuevo procedimiento entrará en funcionamiento a mediados de julio.

Además de la cámara, las cabinas de los radares dispondrán de varios sensores que detectarán cambios bruscos de temperatura, vibraciones o inclinación. Cuando los sensores o la cámara detecten alguna anomalía podrán emitir un zumbido para ayuentar a los supuestos vándalos y avisar al centro de control del tráfico de Catalunya, para que un operador alerte a los Mossos y la Policía intente coger 'in fraganti' a los saboteadores.

Con esta nueva tecnología, Trànsit pretende intentar reducir las acciones de vandalismo, aunque admite que será muy difícil acabar con ellas totalmente, porque en el resto de Europa también hay.

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