BARCELONA, 4 Ene. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de UGT de Catalunya, Camil Ros, ha situado el 2017 como el año "de las movilizaciones indefinidas" para recuperar los salarios de antes de la crisis económica y recuperar los derechos que han perdido los trabajadores durante los últimos años, situando al Gobierno del PP y a la CEOE cómo los únicos responsables para que la situación social cambie.
En rueda de prensa, Ros ha recriminado este miércoles que el Gobierno está repitiendo las mismas políticas y actitudes que en la anterior legislatura, tildándole de "tramposo" por no aprobar el incremento del 1% de las pensiones que decidió el Congreso de los Diputados y mantener la subida del 0,25%, entre otras actuaciones.
"Por parte de la CEOE también existe un bloqueo evidente para incrementar los salarios", ha apuntado Ros, mencionando que en las reuniones que se han producido entre patronal y sindicatos sólo se ha podido llegar al acuerdo de subir el salario en un 1%, mientras que UGT de Catalunya propuso una aumento de entre el 1,8% y el 3%.
Ante estas acciones y posturas del Gobierno y de la patronal, Ros ha asegurado que los sindicatos se movilizarán este 2017 de manera indefinida, sumándole el conflicto social para llegar a acuerdos en materia de recuperación de derechos sociales y mejoras salariales.
"Queremos que en el 2017 hayan cambios para que la riqueza que se ha producido en 2016 llegue a toda la sociedad", ha aseverado Ros, apuntando que no se descarta una huelga general acordada con todos los sindicatos para mostrar el descontento y hacer más visibles las demandas de los trabajadores, aunque aún no se haya planteado en ninguna reunión.
ANÁLISIS 2016
Ante los periodistas, Ros ha hecho un análisis de los datos macroeconómicos que se han podido desprender del balance general de 2016 y ha destacado que "sin duda es la recuperación de las empresas del IBEX 35 y de la cronificación de la pobreza de la gente trabajadora".
"El PIB de 2016 ha aumentado y el volumen de negocio también ha incrementado", ha dicho, aunque estas mejoras económicas no se encuentran en el mundo obrero, explicando que en 2008 el impacto de los salarios representaba el 51% del PIB español, mientras que en 2016 la cifra ha descendido hasta el 47,9%.
Con estos datos, y alertando de la subida del precio de servicios como la telefonía y el gas este 2017, Ros ha pedido al Gobierno y a la Generalitat nuevas políticas sociales y económicas para hacer frente "a la situación de pobreza" y para crear ocupación estable.
También ha pedido al Parlament que se haga un "giro en los presupuestos sociales" con nuevas medidas, como el incremento de un tramo del IRPF a las rentas más altas para establecer una renta mínima garantizada y asegurar los servicios básicos a las familias más vulnerables.
"Esperamos que los presupuestos estén basados en la política productiva, una fiscalidad justa y la aplicación de políticas de ocupación", ha demandado Ros, apuntando que son las únicas soluciones para que toda la sociedad pueda salir de la crisis económica.