BARCELONA 21 Feb. (EUROPA PRESS) -
El editor Xavier Folch, que ayer presentó su dimisión como director del Institut Ramon Llull, aseguró hoy que "había llegado un punto que mi presencia era un obstáculo para el funcionamiento normal" de la institución.
En declaraciones a Catalunya Ràdio, Folch recordó que "nunca me había planteado una estancia larga" en el Llull y, de hecho, cuando se incorporó a este organismo, "ya dije que me quedaría poco tiempo" porque "mi trabajo habitual es el editorial y ahora pienso volver".
Durante el año y medio que ha permanecido al frente del Ramon Llull, la "obsesión" de Folch era que "fuera un organismo de máximo relieve institucional, como si fuéramos un país normal, como lo es el Cervantes o el Goethe".
El editor quiso dejar claro que no quería "reducir el Llull a una dirección general de cultura" y, por ello, "defendí tan bien como supe, con poco éxito, la autonomía" de la institución.
De cara al futuro, Folch apuntó que sería "bueno" que "se reconociera la cara del Llull como embajador cultural del país, de la lengua y la cultura catalana", aunque "yo no he sido capaz" de ello.
Aunque admitió que en un primer momento tuvo una "plena autonomía" al frente del Llull con unos resultados "positivos", en los últimos meses "me he convertido en un obstáculo".