Cierran la frontera entre Melilla y Marruecos tres horas para pedir la libertad del senador Yahya

Actualizado 29/06/2008 14:09:14 CET

MELILLA, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -

La verja de entrada de Marruecos a Melilla estuvo cerrada ayer durante unas tres horas entre las 20.00 horas y hasta casi las 23.00 horas, por la protesta organizada por asociaciones civiles de Nador para exigir la liberación del senador marroquí Yahya Yahya, detenido el pasado jueves al pesar sobre él una orden de búsqueda, captura y personación, por no acudir a un juicio que tiene pendiente en la ciudad.

Los manifestantes, que portaban pancartas en las que se podía leer 'Libertad para Yahya, basta ya de racismo' y retratos del líder rifeño Abdelkrim, protagonizaron por tercer día consecutivo una sentada en la llamada "tierra de nadie", justo al lado de donde empieza la parte española, una concentración que afectó a la circulación de vehículos de entrada y salida, lo que originó largas colas, coincidiendo con la Operación Paso del Estrecho (OPE). Se vivieron momentos de mucha tensión, con coches atrapados en la cola con niños de corta edad.

La puerta de salida Beni-Enzar se volvió a abrir dos horas después desde el comienzo de la protesta, pero la de la salida a Melilla estuvo casi tres horas. Las organizaciones convocantes anunciaron además que mantendrán las movilizaciones hasta el 17 de julio, fecha prevista para la celebración del juicio, a no ser que el senador Yahya Yahya, en prisión provisional desde el pasado viernes, sea puesto en libertad.

Yahya, que también es presidente de la Comisión de Amistad de los Senados de España y Marruecos, se niega a reconocer la jurisdicción de la justicia española en Melilla al estimar que se trata de un "territorio ocupado" y por ello ha rechazado ser juzgado aquí, lo que le ha llevado a no acudir a las citaciones.

Estas circunstancias llevaron al su encarcelamiento para asegurar su asistencia a la vista que se seguirá contra él por un presunto atentando a la autoridad, por una supuesta agresión a agentes de la Policía Nacional durante una intervención en su domicilio por presunta violencia de género.