ARCHIVO/DELEGACIÓN DEL GOBIERNO EN CEUTA
CEUTA 18 Dic. (EUROPA PRESS) -
La delegada del Gobierno en Ceuta, Salvadora Mateos, ha urgido este martes a las familias ceutíes que cuentan en sus viviendas con "muchachas" (empleadas de hogar) marroquíes que cruzan cada día la frontera del Tarajal para trabajar en territorio español a regularizar su situación para evitar que no puedan hacerlo con las nuevas exigencias de permiso de residencia o trabajo que impone la Policía Nacional para atravesar el paso, algo que no han podido hacer miles los últimos días.
En un desayuno de trabajo, Mateos ha dicho ser consciente de las "quejas" de residentes perjudicados por esa nueva política documental que, a su juicio, no contraviene la excepción que en el Tratado de Schengen permite a los ciudadanos del Reino alauita que viven a menos de 40 kilómetros de Ceuta o Melilla entrar en ellas siempre que no pernocten sin necesidad de visado.
Según la delegada, una cosa es exigir visado y otra "requerir permisos, preguntar a qué se viene a la ciudad, conocer qué dinero trae un turista". "Lo que se hace en cualquier frontera del siglo XXI", ha resumido sobre unos requisitos que, según ha augurado, serán más estrictos dentro de "unos tres meses", cuando prevé que entren en funcionamiento los equipos de "frontera inteligente" que va a instalar la Administración.
"Los controles técnicos van a sustituir a los humanos y ya no será como hasta ahora", ha dicho sobre la verificación puntual y aleatoria que venía efectuando hasta este mes la Policía debido al elevadísimo flujo de personas que cada día cruza la frontera de Ceuta, en ocasiones varias veces, desde Marruecos.
La Sociedad de Desarrollo de Ceuta (Procesa) estima que cada día entran en la localidad española unos 20.000 marroquíes, "más de 8.500 a realizar actividades con impacto en la economía local pero la mayoría de ellos sin contrato".
Solo 1.314 personas están dadas de alta en el régimen de empleados de hogar de la Seguridad Social y casi la mitad han sido regularizadas entre 2017 y 2018. Para incentivarlo, la Delegación intentará evitar "gastos y papeleo" a los contratadores.
De esta forma, la Administración General del Estado pretende acabar con las entradas de migrantes indocumentados, sobre todo argelinos, que cruzar el paso con pasaportes marroquíes o con el acceso de Menores Extranjeros No Acompañados (MENA), habitualmente junto a sus padres u otros familiares, que posteriormente "se quedan en Ceuta".
La delegada cree, además, que el comercio transfronterizo, lejos de tender a desaparecer, va a "aumentar". Para conseguirlo se quiere limitar el acceso de porteadores por el paso peatonal del 'Tarajal II' de tal forma que solo puedan circular para recoger mercancías por los polígonos anexos a la frontera y no transitar por el resto de la ciudad.