Denuncian que la cárcel de Ceuta, "la más cara de España", sigue cerrada en un 70%

Trabajadores del Centro Penitenciario de Fuerte Mendizábal de Ceuta
PLATAFORMACÁRCELCEUTA
Actualizado 24/09/2018 15:46:23 CET

CEUTA, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

Un grupo de trabajadores del Centro Penitenciario de Fuerte Mendizábal de Ceuta, inaugurado en noviembre del año pasado tras una inversión de 130 millones de euros, se ha concentrado este lunes ante la cárcel y posteriormente ha boicoteado el acto institucional de celebración de La Merced para denunciar que la cárcel, "la más cara de España", sigue teniendo cerrados siete de sus once módulos.

Según han explicado, el Ministerio del Interior "se niega, con el anterior Gobierno y con el nuevo, a aprobar una Relación de Puestos de Trabajo (RPT) nueva que permita dotarla con el personal que realmente necesita".

Según han precisado en declaraciones a los medios dos de los portavoces del colectivo, José María Raya y Ángel Martínez, que han evitado expresamente hacer uso de siglas sindicales en la protesta, actualmente en la nueva prisión trabajan "unos 200" empleados públicos que atienden a "alrededor de 350 internos" en unas condiciones que "no solo nos impiden tratar adecuadamente a los presos y prestar un buen servicio público sino que nos pueden matar".

"Esta cárcel se abrió a toda prisa y sin dinero y diez meses después todavía no tenemos ni módulo de aislamiento", han denunciado Raya y Martínez, que han asegurado que en los turnos de alguno de los cuatro módulos residenciales abiertos, dos polivalentes y por lo tanto con capacidad sólo para unos 70 reclusos, "un solo funcionario tiene que hacerse cargo en el patio de 80 ó 90 internos".

Los dos representantes de la plantilla han alertado de que la de Ceuta es "la única cárcel de España en la que no se cumple ni la Ley Orgánica General Penitenciaria ni su Reglamento" y han estimado "entre 200 y 300" el número de funcionarios extra que haría falta para poner en funcionamiento toda la infraestructura, en la que se podría albergar a hasta 1.400 presos pero en la que "ahora no caben ni los presidiarios repartidos por el resto del país que tienen arraigo familiar aquí".

La movilización también ha servido para reivindicar la reclasificación de la penitenciaría de Fuerte Mendizábal con categoría 1.1, "la que tienen todos los 'centros tipo' del país" y no la 2.2. actual, con la que cada trabajador cobra "200 euros menos al mes", así como su "equiparación salarial" con los funcionarios de prisiones de Cataluña, que cobran "500 euros más cada mes".

"No entendemos --han lamentado Raya y Martínez-- que en España no se cobre lo mismo por hacer el mismo trabajo ni la discriminación de Interior, que ha ido mejorando las condiciones retributivas de todo su personal, desde los examinadores de Tráfico hasta Protección Civil pasando por policías y guardias civiles, con nosotros como grandes olvidados".