MADRID, 18 Mar. (CHANCE) -
Itziar Castro se ha sentado en el Chester de Risto Mejide para hablar, principalmente sobre su físico y la comida. La actriz ha demostrado una vez más de forma natural, qué piensa acerca de su físico y ha contado algunos de los momentos en los que lo ha pasado mal por culpa de su apariencia. Parece que Itziar se ve perfectamente y está feliz y eso, es lo más importante. La intérprete ha hecho papeles muy novedosos en los últimos tiempos y además ha estado nominada al Goya. A pesar de todos los rechazos que obtuvo en el pasado por su físico, la actriz ha demostrado tener tablas suficiente para desempeñar cualquier trabajo en la pantalla.
Lo que más nos ha sorprendido de su entrevista es cuando, en el pantallón del plató aparece una fotografía de la actriz cuando apenas tenía 17 años. Asegura que en esa edad tenía una talla 40 y que no era feliz. Fue entonces, en esa edad cuando Itziar sufrió el acoso y los insultos de la gente con la que compartía clase. Recuerda que fue una época en la que ella misma se encontraba mucho más afectada emocionalmente que ahora, además asume que actualmente, ella es consciente de tu tamaño y de su físico, pero que por aquel entonces pensaba que estaba más gorda.
Su infancia no fue fácil, además de los episodios de bullying, la actriz ha confesado que por aquella época no tenía una estabilidad alimenticia. Sus padres trabajaban en un restaurante y las cómidas que hacían no eran nada saludables. Ahora, asegura que tampoco hace un dieta saludable porque son muchas las horas que pasa trabajando y hay días en los que no ingiere ningún alimento pero luego, entre bromas le cuenta a Risto que come mucho sushi.
Además, el programa se tomó la molestía de llevar a un nutricionista para que le explicara los riesgos cardiovasculares que puede sufrir. Era ella misma la que minutos antes le confesaba a Risto que era consciente de que tendría que adelgazar, porque no le vendría nada bien seguir teniendo ese peso con el paso de los años, sobretodo por el riesgo de enfermedades que tiene.
Otra de las colaboraciones que llevó el programa fue la de una adolescente que había sufrido anorexia nerviosa que contó lo duro que había sido llevar esta enfermedad con el apoyo de personas que no comprendían qué le pasaba. La actriz no pudo evitar echar algunas lágrimas al oir la historia de la joven estudiante de psicología y al finalizar su intervención, se levantó y le dio un abrazo. Gracias a este tipo de entrevistas hemos podido conocer el lado más personal de Itziar Castro que sin duda, no ha tenido un camino de rosas en su vida pero gracias a la fortaleza que tiene y a la gente que ha apostado por ella, ha sabido superar todos los baches que le han puesto en el camino.