MADRID, 30 Dic. (CHANCE) -
Casi un año después de su ruptura con José Manuel Díaz-Patón, Ágatha Ruiz de la Prada vuelve a estar en el punto de mira sentimental, esta vez por la compañía de un nuevo y misterioso acompañante. La diseñadora, que en los últimos tiempos ha alternado decepciones amorosas con refugio en el trabajo, parece haber recuperado la ilusión en plena Navidad, mientras aún planea en el ambiente el nombre de uno de sus ex más mediáticos, Luis Miguel Rodríguez, 'el Chatarrero'.
Según se ha podido ver, Ágatha disfrutó el pasado 24 de diciembre de un largo aperitivo en uno de los locales de moda de la capital junto a un atractivo hombre de pelo canoso, con el que se mostró especialmente cómplice. La pareja se dejó ver durante un buen rato, charlando sin separarse y sin aparentar preocupación por las miradas ajenas. En un momento dado, él llegó incluso a rodearla por la cintura, un gesto de cercanía y caballerosidad que no pasó desapercibido.

La fecha elegida no es casual: pocos días antes, la propia Ágatha había reconocido que había invitado a Luis Miguel Rodríguez a pasar la Nochebuena con ella, dejando caer que mantenían una relación cordial pese a que su romance quedó en el pasado. Sin embargo, en esta ocasión quien la acompañaba no era el conocido empresario, sino este nuevo "amigo especial" con el que compartió plan navideño y con quien abandonó el lugar en solitario.
Durante la reunión, la diseñadora se mostró relajada y de buen ánimo, aunque al percatarse de la presencia de los medios intentó pasar desapercibida, bajando el ritmo de sus gestos más cariñosos y apremiando a su acompañante para despedirse cuanto antes de una conocida y poder marcharse juntos. Él, por su parte, se mantuvo cercano y atento, consolidando la imagen de pareja bien avenida que ya comienza a despertar rumores.

Esta nueva aparición pública llega después de una etapa sentimental complicada para Ágatha, marcada por la ruptura mediática con Díaz-Patón el pasado febrero y por el recuerdo de otras relaciones que no terminaron como ella esperaba. Fiel a su estilo, la diseñadora vuelve a demostrar que, pese a los altibajos del corazón, sigue abierta a la compañía y dispuesta a disfrutar de la vida, aunque sea tratando de mantener cierto halo de discreción en torno a su nuevo acompañante.