MADRID, 19 Feb. (CHANCE) -
Alejandra Rubio vuelve a estar en el punto de mira en uno de los momentos más delicados de su vida personal, con la situación judicial de Carlo Costanzia marcando su día a día y condicionando por completo su imagen pública. Mientras se analiza cada paso del actor, la colaboradora de televisión intenta compaginar su trabajo con su vida privada y la maternidad, en un contexto de máxima presión. En medio de este huracán, la joven salía de casa de su madre, Terelu Campos, el que se ha convertido en su refugio habitual y donde podría estar encontrando el apoyo que necesita en estos momentos tan complicados.
Horas antes, desde el plató de ‘Vamos a ver’, Alejandra salía en defensa de su pareja, cargando contra quienes cuestionan a Carlo y el papel que él juega en esta guerra mediática. “Carlo no es ningún pelele ni alguien que se deje manipular por nadie”, llegó a decir, molesta con la imagen que se ha dado de él, recordando además que “Laura, nadie tiene un problema ni una guerra contigo” y explicando que todo surge cuando él le pide a su prima que deje de hablar de él y de exigirle que se posicione en conflictos familiares. Con estas palabras, la hija de Terelu deja claro que defiende a su novio “a capa y espada” y que no piensa permitir que se le coloque como el villano de una historia que, según ella, se ha ido inflamando en los platós.
Pese a esa contundente defensa tan solo unas horas antes, en sus últimas declaraciones Alejandra ha optado por la prudencia: a la única cuestión a la que responde es a si seguirá al lado de Carlo, y su respuesta es un rotundo “sí”, pero evita desvelar cómo se encuentra él anímicamente, si confía en que Laura pueda retractarse o qué le ha dicho su madre sobre todo este asunto. Fiel a la línea que ya marcó en su programa, insiste en que no va a decir nada más de lo que ya ha expresado en televisión, intentando poner freno a nuevas interpretaciones.