MADRID, 26 Dic. (CHANCE) -
"No van a ser las Navidades que habíamos planeado, pero sí las más importantes de nuestra vida". Así empezaba el mensaje con el que la modelo Estela Grande revelaba en Nochebuena que se encuentra ingresada en un hospital en la recta final de su embarazo de mellizos.
Desde la cama del centro médico tocándose la barriguita, con una vía puesta en la muñeca y acompañada por su pareja Juan Iglesias, la influencer -que no ha revelado el motivo por el que se encuentra en observación, aunque todo apunta a que habría tenido ya contracciones de parto, habituales antes de que el embarazo llegue a término en el caso de embarazos múltiples como el suyo- ha reconocido que "cada día que pase y sigan dentro de mí es una victoria. Mis bebés campeones... Tengo muchas ganas de vosotros, pero todavía no, por favor, sois demasiado pequeñitos".

Y aunque como ha expresado no eran las Navidades que imaginaban, Estela y el futbolista del Getafe están viviendo esta cuenta atrás antes de dar la bienvenida a sus hijos -un niño y una niña a los que van a llamar Luca y Liah, como anunció la modelo hace unos días tras celebrar su babyshower en compañía de sus seres queridos- con ilusión y esperanzas de que los bebés tarden todavía unas semanas en nacer, puesto que está embarazada de 33 semanas.

Tras pasar la Nochebuena a solas en la habitación del hospital con un improvisado menú que Juanito ha mostrado en redes sociales junto a una imagen de su novia de lo más sonriente, la exmujer de Diego Matamoros ha compartido un nuevo mensaje para desear Feliz Navidad a sus seguidores: "Que disfrutéis mucho y seáis muy conscientes de lo importante de la vida. Disfrutad con la gente que queréis... Gracias infinitas por vuestros mensajes de cariño".
Además, ha actualizado su estado, revelando que aunque "aquí nos quedan varios días" -por lo que podría pasar también Nochevieja y Año Nuevo ingresada- "los afrontamos con mucha esperanza de que sigan aquí dentro de mami", intentando poner su mejor cara pese a este contratiempo en su última Navidad antes de convertirse en padres.
